El mercado de la moda en Argentina suma un nuevo jugador con la llegada de Bestseller, la compañía danesa fundada en 1975 y con presencia en 47 mercados. La firma desembarca con una estrategia enfocada en ampliar su alcance global.
Desembarca en Argentina con una inversión de US$50 millones y un plan de 40 tiendas junto a Grupo One y marcas globales de moda.
El mercado de la moda en Argentina suma un nuevo jugador con la llegada de Bestseller, la compañía danesa fundada en 1975 y con presencia en 47 mercados. La firma desembarca con una estrategia enfocada en ampliar su alcance global.
El arribo se concreta a través de Grupo One, que proyecta una inversión de US$50 millones y un plan de 40 tiendas en cinco años, en línea con un esquema de crecimiento progresivo dentro del segmento de moda internacional.
La operación local estará liderada por Grupo One, integrado por Manuel Antelo, Pedro Aguirre Saravia y Sabine Mulliez, quienes ya participaron en el desarrollo de otras marcas internacionales en Argentina. El proyecto contempla una expansión gradual con foco en consolidar presencia en el mercado.
Desde el grupo explicaron el alcance del desembarco: “La llegada de Bestseller a la Argentina representa una apuesta de largo plazo por el país. Buscamos acercar marcas globales con propuestas actuales y accesibles, al mismo tiempo que generamos empleo y desarrollamos una operación sólida y sostenible”, señalaron.
El inicio de operaciones incluirá tres marcas del portfolio. Jack & Jones se enfocará en moda urbana y casual con fuerte presencia de denim; Only ofrecerá una propuesta basada en básicos versátiles y actuales; mientras que Balmohk combinará diseño contemporáneo, minimalismo y funcionalidad, siendo además un lanzamiento pensado en simultáneo para Europa y América.
El desembarco de Bestseller se da en paralelo con otros movimientos dentro del sector de moda internacional. Distintas compañías avanzan con planes de expansión y desarrollo comercial en el país.
Entre ellas, Mango prevé su regreso al mercado argentino mediante un esquema de franquicias y aperturas de locales, mientras que Superdry anunció una inversión estimada de entre US$40 y US$50 millones junto a un socio local. Por su parte, la brasileña Farm Rio inició su presencia en Buenos Aires y proyecta sumar nuevas tiendas en la región.