El exministro de Economía Domingo Cavallo sostuvo que el año 2026 presenta condiciones favorables para el crecimiento económico, impulsadas por el ajuste fiscal y los incentivos a grandes inversiones en sectores estratégicos como energía y minería. Sin embargo, advirtió que para que la reactivación alcance al mercado interno será necesario avanzar con una agenda de reformas bien secuenciada.
En una columna publicada en su blog personal, Cavallo insistió además en la inmediata liberalización del cepo cambiario, que —según señaló— aún impacta negativamente sobre distintos sectores de la economía.
El ex funcionario destacó como un hito clave la sanción del Presupuesto, al considerar que permitirá que “el mercado cambiario y la expansión del crédito al sector privado se liberen de trabas burocráticas y manejos impredecibles”.
En ese marco, sostuvo que el Banco Central debería acumular reservas propias a un ritmo rápido y que la tasa de riesgo país debería descender a no más de 300 puntos básicos. “Cuando esto ocurra, tanto las tasas de interés en pesos como en dólares se ubicarán en niveles reales no más altos que la tasa de crecimiento potencial de la economía”, afirmó.
Cavallo remarcó que “sin la completa liberalización cambiaria y financiera será muy difícil que las expectativas de los inversores privados contribuyan tanto a la estabilidad macroeconómica como al crecimiento vigoroso”. En ese sentido, subrayó que la baja del riesgo país es más relevante que una reducción inmediata de la inflación.
“La reducción del riesgo país es más importante que la reducción inmediata de la tasa de inflación, porque si no baja el riesgo país siempre estará como espada de Damocles un posible salto devaluatorio o la necesidad de frenarlo mediante tasas de interés muy altas”, advirtió.
Asimismo, alertó que mientras persistan restricciones cambiarias para las empresas y no pueda utilizarse el tipo de cambio como ancla nominal, no resulta prudente anunciar metas de inflación demasiado ambiciosas, ya que podrían ser desmentidas por la realidad económica.
“O, para cumplirlas, podría ser necesario aplicar una política monetaria extremadamente restrictiva y una fuerte contención salarial desde el Estado, lo que profundizaría el clima recesivo en el mercado interno”, señaló.
Finalmente, Cavallo indicó que la reactivación del mercado interno dependerá de mantener tasas reales de interés compatibles con el crecimiento potencial y de una expansión del crédito al sector privado que favorezca la inversión familiar y empresarial.
Como complemento, propuso impulsar un plan de inversión en infraestructura sin violar las restricciones fiscales, combinando la privatización de empresas estatales con nuevas concesiones de obras y servicios públicos, financiadas mediante peajes y los ingresos obtenidos por esas privatizaciones.