El alquiler es uno de los grandes costos de las familias mendocinas que, con un salario aletargado, les cuesta ganar el valor mensual de una casa o departamento. Esto, pese a que los precios de los alquileres han tenido variaciones similares a la evolución de la inflación. La posibilidad de mayores aumentos no es convalidada por el mercado que, más de dos años después de la desregulación, presenta una amplia oferta en esta área.
Así lo detalló el informe del mercado inmobiliario del Gran Mendoza, Inmodata, en donde se habla de una suerte de récord en los alquileres de inmuebles en la provincia. “El mercado general de alquiler de casas experimentó un salto significativo del 12,89% en abril de 2026”, detalló el análisis que realiza el corredor inmobiliario Andi Landa. Aunque el aumento de la oferta se observa en los distintos segmentos, en los últimos meses la recuperación mayor se ha dado en casas.
“Desde que se lleva registro nunca hubo tantas casas en alquiler”, precisaron desde Inmodata que ya lleva más de dos años de ruedo. En este segmento, hubo un salto significativo en los departamentos de Las Heras (+26%) y Ciudad (23%). La cantidad de metros cuadrados que se sumaron a la oferta de alquiler de casas tiene diversas explicaciones pero, la principal, es económica. Entre otros efectos, la sobreoferta implica que, en palabras de Landa, se duplican los tiempos a la hora de alquilar un inmueble. Estos ya eran largos y tienen un mínimo de 20 a 30 días.
La mayor oferta hace que las propiedades tarden más tiempo en alquilarse. En palabras de Marcos Herrera, director de Inmoup, se trata de las que están en precio de mercado ya que las que están “caras” poseen menos chances, con las pérdidas que esto implica para el propietario. “Hay mucha oferta y la gente se toma su tiempo para buscar”, señaló Herrera para quien el sector de renta ha acompañado la inflación gracias a la posibilidad de actualizar de manera trimestral en líneas generales.
Alquileres vs. salarios
Pese a todo, el retraso de los salarios obliga a los inquilinos a pensar y repensar los compromisos con relación a la renta. Aunque no es fácil uniformar el precio de los alquileres ya que son diversas las condiciones de zona, departamento y tipo de propiedad, los referentes consultados aportaron su mirada. Para Estanislao Puelles, corredor inmobiliario de Puelles Propiedades, una casa de barrio abierta en una zona linda de dos a tres dormitorios puede costar entre $800.000 y $1.000.000.
“De ahí para arriba como en zonas de Quinta, Sexta o Godoy Cruz”, ejemplificó Puelles. En línea, Herrera expresó que se pueden conseguir alquileres que van de los $650.000 al millón de pesos. Siempre con relación a barrios abiertos. En departamentos, agregaron los referentes consultados, los valores son más económicos, pero hay que tener en cuenta el precio de las expensas que en el último año han aumentado por encima de la inflación.
Del mismo modo, Andi Landa detalló que una casa en Las Heras de tres habitaciones con cochera puede costar $750.000 mientras que una propiedad similar en Ciudad puede costar unos $100.000 más. El informe de Inmodata realiza un promedio de precios –donde se conjugan casas y departamentos- por zonas de alquiler y, por primera vez, Guaymallén lidera el ranking con valores promedio de $630.000.
Le siguen: Godoy Cruz ($620.000), Ciudad ($600.000), Luján ($590.000), Maipú ($575.000) y Las Heras ($540.000). “Muchas veces las familias prefieren gastar un poco más y quedarse con una casa que suele tener más comodidades”, comentó Landa. Agregó que, grosso modo, la diferencia de precios entre departamento y casas es de unos $200.000 y –en muchos casos- hay que ver si tienen expensas y cuánto se paga.
El corredor admitió que los “sueldos se han quedado chatos”. Inmodata suele realizar comparaciones con el salario de un empleado de comercio que hoy ronda los $1.300.000, lo que implicaría gastarse más del 50% del sueldo en vivienda.
Las causas de la oferta récord
El crecimiento de la cantidad de inmuebles para alquiler se enmarca en la desregulación del sector que permite acuerdos individuales y actualizaciones por inflación. En este marco, uno de los motivos de la mayor cantidad de propiedades para la renta tiene que ver con la mejora en la rentabilidad que pasó de 2,5% del valor del inmueble a 5%, 6 % y hasta 8%. Aunque este punto es importante, para los referentes consultados se ha conjugado con otros.
“Debido a que no se venden, se han quitado varias casas de la venta que se han puesto en alquiler”, explicó el director de Inmoup, el marketplace inmobiliario. Agregó que el año pasado el crédito y el blanqueo traccionaron, pero hoy la situación ha cambiado; lo que impacta directamente en la sobreoferta de alquileres. Tanto Herrera como Landa advirtieron que es probable que en unos meses la situación cambie dado que los hipotecarios han comenzado a bajar tasas y requisitos. “Los resultados de esto los veremos en dos o tres meses por el tiempo que demora la adjudicación”, relató Landa.
Otro motivo relacionado con el aumento de la oferta de alquileres es, para Puelles, tiene que ver con la desregulación que implicó mayor seguridad jurídica para los propietarios. Por este motivo –y por el alza del turismo- muchos se habían pasado a los alquileres temporales; nicho que tuvo una fuerte caída a partir de 2024. “Muchos hasta dejaron los departamentos equipados y los cobran a precios apenas superiores que uno sin amoblar”, comentó Puelles.