¿Quiere comprar drogas ilegales en China? No hay problema; tan solo vaya a la salvaje internet local y ordene un paquete de 50 o 100 dólares de metanfetaminas, éxtasis o cocaína. ¡Le será entregado a su puerta en apenas horas!
¿Quiere comprar drogas ilegales en China? No hay problema; tan solo vaya a la salvaje internet local y ordene un paquete de 50 o 100 dólares de metanfetaminas, éxtasis o cocaína. ¡Le será entregado a su puerta en apenas horas!
"Nuestra empresa tiene estaciones de entrega en cada parte de China", alardea un sitio web en el idioma chino, con fotografías de narcóticos ilegales que vende. "Ofrecemos servicio de entrega las 24 horas hasta su puerta, y tenemos abasto a largo plazo y consistente. Si usted tan solo llama, se lo entregaremos en la mano en un plazo de una a 5 horas".
Otro sitio chino en internet ofrece venta de metanfetamina al mayoreo por 19.700 dólares el kilo, o entregas a su puerta de cantidades más pequeñas en cientos de ciudades por toda China. Incluso en la remota provincia de Anhui, entrega drogas en 21 ciudades diferentes.
Todo esto es completamente ilegal en China, donde los traficantes de drogas son ejecutados rutinariamente. Sin embargo, al parecer no es una prioridad del gobierno, debido a que estos sitios web ni siquiera han sido cerrados o bloqueados. Decenas de miles de censores borran referencias a los derechos humanos, pero pasan por alto incontables sitios chinos en internet que promueven drogas, armas o prostitutas.
¿Acaso no parece extraño que China bloquee Facebook, YouTube y The New York Times, pero se encoja de hombros con respecto, digamos, a las armas?
La ley china restringe estrictamente la propiedad de armas de fuego, pero se necesitan apenas unos cuantos minutos de búsqueda en la lengua china en Internet para encontrar sitios comerciales que venden, digamos, una Springfield XD-9 9 milímetros por 1.120 dólares. O una pistola militar semiautomática Tipo 54 por 640 dólares, o rifles o muchas más. Y eso no es todo. "Para precios de silenciadores, póngase en contacto con nuestro departamento de servicio al cliente", aconseja el sitio web.
Entusiastas de las armas en Estados Unidos a menudo argumentan que necesitan las armas de fuego para protegerse. Sin embargo, la situación en China sugiere que lo que realmente temen los autócratas no es tanto a la gente con armas como a ciudadanos armados con información y cuentas de medios sociales.
Eso sí, rifles de asalto no
Hay que ser justos, China es mucho más cuerda que Estados Unidos con respecto a las armas de fuego. Cuando menos las autoridades chinas no toleran que las armerías vendan abiertamente rifles de asalto y cargadores de alta capacidad. Yo invito a periodistas chinos a que escriban sobre la volubilidad de políticos estadounidenses que no hacen un solo esfuerzo serio por reducir la venta de armas en Estados Unidos.
El resultado es que la mayoría de los chinos no serán capaces de tener acceso a esta columna, pero pueden acudir con facilidad a internet para comprar armas de fuego o narcóticos.
Desde la distancia, los occidentales a veces perciben China como un lugar bajo rígido control, pero de cerca a veces parece lo opuesto. Existen reglas, pero a menudo son aplicadas laxamente, o negociables.
Sin embargo, las autoridades eligen
áreas en las que sí mantienen la presión, y una de ellas es reducir información que pudiera causar inestabilidad política. Así que las autoridades bloquean populares sitios de medios sociales en la Red y, en últimas fechas, The New York Times y Bloomberg, tras informes sobre familiares de dirigentes chinos volviéndose fabulosamente ricos.
Es un tributo al pasmoso desarrollo económico de China que el país ahora tenga aproximadamente 540 millones de usuarios de internet, más que cualquier otro país. Es triste ver a dirigentes actuales recayendo a una visión más estricta de internet. "¿Cómo podemos desarrollar nuestras habilidades", me preguntó un amigo chino retóricamente, "si ni siquiera podemos visitar algunos de los sitios más populares en la red por todo el mundo?"
Muchos chinos saltan sobre el Gran Cortafuegos de China para llegar a sitios prohibidos con una red virtual privada o VPN (red privada virtual). Pero, durante el mes pasado, China sacó un nuevo software que interfiere con las VPN, incluso las usadas por corporaciones estadounidenses para tener acceso a sus redes internas. El gobierno también está intentado aplicar severas medidas en contra de Sina Weibo, la versión china de Twitter, haciendo que los usuarios se registren con sus nombres reales.
Estas represiones por internet irritan a muchos jóvenes chinos, quienes pudieran no pensar mucho en la democracia multipartidista pero sí quieren ser capaces de ver videos por YouTube.
La esperanza es que el nuevo líder chino, Xi Jinping, reconozca que la competitividad económica de China y capacidad para combatir la corrupción dependen de la apertura. Así que para el nuevo Politburó (en la foto), una sugerencia: ¿qué tal si aplican una represión sobre sitios web que venden armas y drogas, al tiempo que dejan en paz a los que están en la circulación de ideas e información?