Dos sopranos españolas salieron en defensa del tenor Plácido Domingo tras un informe de The Associated Press en el que numerosas mujeres acusaron al ícono de la ópera de acoso sexual y conducta inapropiada a lo largo de décadas.
Dos sopranos españolas salieron en defensa del tenor Plácido Domingo tras un informe de The Associated Press en el que numerosas mujeres acusaron al ícono de la ópera de acoso sexual y conducta inapropiada a lo largo de décadas.
La agencia de noticias Europa Press citó ayer a la soprano española Davinia Rodríguez diciendo: "jamás he sentido el más mínimo indicio de lo que se le acusa al maestro".
Dijo que Domingo "ha demostrado tanto a mí como a cada uno de mis compañeros y trabajadores del teatro, desde el más alto cargo al mínimo, el mayor de sus respetos con la humildad y generosidad que tanto le caracteriza".
Su colega y compatriota Pilar Jurado expresó un sentimiento similar: “Es complicado porque yo no sé lo que ha vivido otra gente. Sí puedo decir que conmigo la relación ha sido de un perfecto caballero”.
Entre tanto, ayer varias Óperas de Europa anunciaron que mantienen sus fechas programadas con el afamado tenor. La Scala de Milán confirmó las presentaciones anunciadas, incluyendo un concierto el 15 de diciembre para conmemorar el 50° aniversario del debut de Domingo con la compañía. En Europa, donde el sitio web del artista indica que tiene 19 compromisos hasta noviembre del 2020, ningún recinto canceló una actuación.
Las presentaciones de Domingo en "Nabucco" en la Ópera de Zurich en octubre y en la Ópera Real de Londres el próximo año en "Don Carlo" siguen en pie. Pero dos compañías estadounidenses cancelaron las actuaciones de Plácido Domingo tras surgir las acusaciones: la Orquesta de Filadelfia y la Ópera de San Francisco. Dirigentes del mundo de la ópera señalaron que no se han formulado cargos contra él y que no hay investigación judicial en curso.
Sus actuaciones en Salzburgo, Milán, Londres, Zurich y Ginebra siguen en pie, pero algunos recintos dicen que estarán pendientes de la investigación.
La Ópera de Los Ángeles, que el maestro dirige desde 2003, anunció que investigará las "preocupantes" acusaciones. "Plácido Domingo fue una fuerza creativa dinámica en la vida de LA Ópera y la cultura artística de Los Ángeles durante más de tres décadas. Sin embargo, estamos comprometidos a hacer todo lo posible para fomentar un entorno profesional y colaborativo donde todos nuestros empleados y artistas se sientan igualmente cómodos, valorados y respetados. LA Ópera buscará asesoría externa para investigar las acusaciones respecto a Plácido Domingo", agregó la compañía.
Domingo fue una de las estrellas de ópera más reconocidas del siglo XX, al protagonizar junto con su compatriota José Carreras y al fallecido italiano Luciano Pavarotti legendarias actuaciones bajo el título de los Tres Tenores.
En los últimos años, el cantante se convirtió en barítono y todavía desborda teatros en todo el mundo. Sin embargo, la investigación publicada por Associated Press este lunes reveló que nueve mujeres acusan a Domingo de haber usado su posición para acosarlas sexualmente.
"Pensé que todas mis interacciones y relaciones siempre fueron bienvenidas y aceptadas. Las personas que me conocen o han trabajado conmigo saben que no soy alguien que intencionalmente lastimaría, ofendería o avergonzaría a alguien", se defendió el tenor. No obstante reconoció que "las reglas y valores por los que hoy nos medimos, y debemos medirnos, son muy distintos de como eran en el pasado".
Con este panorama, el mundo de la música puso a Domingo en el ojo de la tormenta. Además del comunicado de la Ópera de Los Ángeles, otras instituciones se distanciaron del español. Por ejemplo, la Ópera Nacional de Washington emitió un comunicado en el que señala que tiene políticas de "cero tolerancia" con respecto al acoso de cualquier tipo.
Una de las denunciantes, la única que aceptó hacerlo públicamente, es justamente una mezzosoprano Patricia Wulf, de la Ópera de Washington, que cantó él en esta compañía; que noche tras noche le susurraba al oído si quería ir a su casa, ante su negativa, él insistía; que ella llegó a esconderse para que no la encontrase: "en cuando te apartas y sales, piensas, '¿acabo de arruinar mi carrera?' y así fue durante toda la producción".