El efectivo Miguel Ángel García, de 29 años, muerto en el cumplimiento del deber ayer tras una persecución, fue despedido por su familia y sus compañero esta tarde tras ser sepultado en el Parque de Descanso.
El efectivo Miguel Ángel García, de 29 años, muerto en el cumplimiento del deber ayer tras una persecución, fue despedido por su familia y sus compañero esta tarde tras ser sepultado en el Parque de Descanso.
El uniformado de la Unidad Motorizada de Acción Rápida (UMAR) perdió la vida tras caer leugo de una persecución en Las Heras. Su fallecimiento causó conmoción en la Fuerza.
Anoche, después del trámite en el Cuerpo Médico Forense que descartó que el policía tuviera algún impacto de bala, sus restos comenzaron a ser velados en el hall central del Ministerio de Seguridad, esperando, hasta hoy, cuando sus restos fueron inhumados.
El auxiliar García estuvo cinco años en la UMAR, estaba casado, tenía un hijo de 5 años y su esposa se encuentra embarazada, ya con fecha prevista para el parto.