Una vez que la Justicia le entregó el cuerpo de Luciana a su familia, comenzó el velatorio en la casa de la abuela materna de la niña, Claudia Rivas, ubicada sobre Congreso al 100 de Las Heras.
Una vez que la Justicia le entregó el cuerpo de Luciana a su familia, comenzó el velatorio en la casa de la abuela materna de la niña, Claudia Rivas, ubicada sobre Congreso al 100 de Las Heras.
Por la tarde, cerca de las 17, unas veinte personas acompañaban a los familiares. Justamente en ese lugar, alrededor de las 16, fue detenido el padre biológico de la nena, Franco Aguirre (21) como presunto responsable de un homicidio ocurrido el domingo por la noche en San Martín (ver página 13). Hoy a las 9 la niña será enterrada en el cementerio Los Apóstoles.
Desde el velatorio, la familia se movilizó al Centro, más precisamente a la esquina de Peatonal y San Martín, donde a las 20 comenzaron una marcha.
Si bien no fue muy concurrida -apenas se acercaron unas 100 personas-, muchos peatones y conductores de los vehículos que pasaban por el lugar se vieron conmovidos por el ruidoso pedido de justicia y decidieron detenerse.
Cada persona que se acercaba era "recibida" por la abuela de Luciana, que exhibía en sus manos una foto de su nieta en vida y una de cuando la niña fue entregada por el forense, con el rostro cubierto de golpes y quemaduras, presuntamente hechas con un encendedor, dijeron los familiares. Este gesto conmovió a más de uno, situación que fue expresada con lágrimas, aplausos e incluso abrazos a los familiares.
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Con pancartas exigiendo renuncias, con velas y globos blancos, los manifestantes cortaron la esquina. "Salen a pedir porque no quieren que les tiren un perejil", dijeron desde el entorno familiar. Esto en referencia a los operadores de la OAL (Organismo Administrativo Local) suspendidos provisoriamente e investigados por el caso. "Queremos que se investigue a Fernando Herrera, Marta Stagni y al (ex) ministro Elizalde", pidieron los manifestantes (ver aparte). "En cambio, nadie ha venido a poner la cara", se quejaron familiares de la niña.
Además, durante la manifestación se mencionó a otras víctimas de delitos cuyos homicidios no han sido esclarecidos, como el caso de Fernando Toledo y del médico Sebastián Prado, crimen ocurrido en setiembre del año pasado. También hubo lugar para el niño Yoryi Godoy, quien murió en 1996 como consecuencia de los golpes que le propinó su padre.