La mañana se presenta tranquila en el CDA (Centro Deportivo Azul), ubicado a 15 minutos del centro de Santiago, en la localidad de El Parrón. Allí nos recibe nuestro entrevistado, un hombre muy conocido para los mendocinos: Diego Rivarola, aquel goleador que surgió de Murialdo y fue ídolo de la Universidad de Chile, logrando hacer más de cien goles.
-¿Qué es de tu vida tras colgar los botines años atrás?
-Como no podía ser de otra manera sigue ligada al fútbol, a Chile y especialmente a la Universidad de Chile, que es mi casa, mi lugar. Estoy trabajando feliz fuera de las canchas, pero con esa certeza de que estoy cerca de los jugadores y el club.
-Específicamente ¿qué hacés?
-Tengo dos funciones bien distintas. Por un lado soy el entrenador de los delanteros en definición, desde los 13 hasta los 19 y por otro, fuera de la cancha, soy la imagen del club a nivel nacional. Represento al club de norte a sur, donde visito a escuelas de fútbol y colaboro en la captación de talentos.
-Si bien ya pasaron un par de años de tu retiro, ¿se te hizo difícil?
-La verdad, no me costó tanto. No fue un cambio muy significativo para mí. Ahora puedo disfrutar de muchas otras cosas que antes me las perdía por el fútbol y hoy las tengo. Por ejemplo los fines de semana, que ahora tengo libre y puedo estar con mi familia.
-¿Extrañás jugar?
-Extraño algunas cosas porque el fútbol es algo que hice toda la vida. En cambio para nada extraño entrenarme. Últimamente era algo que me estaba costando. No fue traumático. Me gusta lo que hago ahora. Tuve la suerte de seguir en este club, donde me siento útil y muy querido.
-¿Qué cambios notás, desde afuera, en el fútbol argentino de cuando jugabas a ahora?
-El fútbol a nivel mundial cambió mucho, no sólo el argentino. Sin embargo, lo hablaba con Roberto Trotta (ver aparte), hoy en día es muy complicado ser técnico. Los jugadores y los “camarines” ya no son lo mismo. Los jugadores son muy complicados. No hay esa unión que existía antiguamente. Falta respeto y eso se ve reflejado en la cancha. Técnicamente y físicamente cambió mucho en los últimos 15 años.
-Por eso es clave que los técnicos también cambien.
-Sin dudas. El entrenador siempre ha tenido esa función de sociólogo porque maneja un grupo con muchas personas de distintas características. Hoy se complica más porque debe trabajarlo más individualmente. Antes, cuando había buenos grupos entre los referentes, ayudaban al DT. Hoy los futbolistas juegan para su "propio" club.
-¿Pasás muchas horas en el club?
-Depende. Estoy todos los días y un par de veces vengo en doble turno. A veces también los fines de semana a algún que otro partido, pero no siempre.
-Hace días se realizó el sorteo de la Copa América. Como referente del fútbol chileno ¿qué significa para ustedes el torneo?
-Siempre recibir una Copa América es grato y lindo. También entretenido y donde uno puede aprender mucho. Acá, en este complejo, tendremos la suerte de recibir a una o dos selecciones. Podremos ver los entrenamientos y entablar relaciones.
-¿Brasil será una de esas selecciones?
-Estuvo Dunga hace unos días y también vino gente de la selección argentina. De México hubo interés. Después dependerá de cómo vaya el torneo y quiénes avancen. Pero lo seguro es que hayan un par aquí.
-¿En qué pasás el tiempo libre?
-Me gusta mucho ir a Mendoza.
-¿Vas seguido?
-Cada vez que puedo. Tengo mi familia y amigos allá y la paso muy bien. También me gusta compartir mucho al aire libre con mi familia. Los espacios que antes no tenía los aprovecho bien. Nos gusta ir a la playa, a acampar.
-¿Probaste algún otro deporte?
-No, siempre hago alguna que otra cosa para mantenerme. Jugamos un torneo de fútbol-tenis con un lindo grupo y jugamos distintos torneos a lo largo del año en Chile.
Roberto Trotta, la sorpresa
El mismo día que Más Deportes visitó a Diego Rivarola en el Centro Deportivo Azul de la "U" de Chile, había otro invitado muy conocido para los mendocinos. Se trata de Roberto Trotta, quien viajó por una invitación de Rivarola (fueron compañeros en River) para interiorizarse en el fútbol chileno. El “Cabezón”, que está radicado en Mendoza, está sin trabajo y aprovecha el tiempo libre para viajar y conocer más del fútbol. “Trato de mirar distintas formas de trabajo. Con Diego nos conocemos desde mi época en River y ahora estuve viendo cómo trabajan en la U”. ¿Tendrá ganas de dirigir en Chile?