2 de noviembre de 2014 - 00:00

Desvelo para todos

Cuando Francisco Pérez ordenó a sus ministros con apetencias electorales priorizar la gestión para la que fueron designados, no sólo buscó una mayor atención en tiempos difíciles para las cuentas públicas sino que también buscó frenar una tensión importante que se advertía en el oficialismo entre los más experimentados políticamente, provenientes de los sectores internos del PJ, y la audacia de quienes con menor o nulo rodaje político salieron a ponerse a la par de aquellos.

Por ello los conceptos a la prensa de que su gabinete “tiene ministros, no candidatos”.

El Gobernador mantiene su intención de integrar una lista de candidatos a legislador nacional. Para postularse como senador necesita una interpretación de la Suprema Corte, por lo que lo más accesible sigue siendo la diputación nacional.

Se comenta en el justicialismo mendocino que no pretende seguir el mismo camino de su antecesor, Celso Jaque, que no pudo obtener su candidatura nacional por decisión presidencial. Pérez trabaja por la unidad del justicialismo para que esa definición de candidaturas quede preferentemente en manos del peronismo de Mendoza y no de la Casa Rosada.

Los sectores mayoritarios del peronismo  imaginan primarias abiertas entre dirigentes con trayectoria. Con más razón si se llega a un gran acuerdo entre líneas internas que evite la competencia, como promueven varios.

Es que para los dirigentes más fogueados el llamado paquismo no es otra cosa que el propio Francisco Pérez y consideran que los ministros no pueden, con sus pretensiones, comprometer el futuro político del jefe del Ejecutivo. Entre los Azules, La Corriente, el sector de los hermanos Félix y en menor medida el kirchnerismo local, deberían surgir las principales nominaciones.

Por ahora el sector con aspirantes a pelear la Gobernación más lanzados es el Azul, que tiene dos opciones: Adolfo Bermejo y Jorge Tanús.

Éste, como el maipucino, se subió al escenario con aval de Juan Carlos Mazzón, el gran referente del sector, y se presenta como una cara nueva de la política mendocina que prefiere priorizar los consensos. En ese marco imagina una fórmula con el sanrafaelino Omar Félix como candidato a vicegobernador.

Por el lado de La Corriente, el impulsado por Carlos Ciurca es el intendente de Las Heras, Rubén Miranda, aunque la idea es que con esa postulación el actual jefe comunal obtenga el roce que necesita para, en un marco de eventual unidad, representar a su sector por lo menos con una candidatura a legislador nacional.


Todos piensan en Cobos
Más allá de listas y postulantes, en el PJ local evalúan seriamente la posibilidad de adelantamiento de las PASO para los cargos provinciales. Se habla de convocarlas para el primer semestre de 2015. El anuncio de la fecha sería recién en marzo.

Algunos intendentes justifican los pedidos de desdoblamiento electoral en la siempre latente amenaza que significa Julio Cobos. De ese modo el ex gobernador no iría en ninguna boleta.

De lo contrario, puede ser candidato presidencial o bien, si cumple con su promesa de bajar sus aspiraciones nacionales en caso de que las encuestas no lo favorezcan del todo, optar por un plan “B”, que consiste en volver electoralmente a Mendoza.

Podría llegar a aceptar ser candidato a senador nacional pero nadie se anima, tanto en el justicialismo como en el radicalismo, a descartar que alguien lo pueda convencer para que se presente otra vez por la Gobernación.

Se comenta en el PJ que hay posibilidades muy certeras de que Maipú y San Rafael adelanten sus elecciones municipales (intendente y concejales). Sólo falta que alguien dé el primer paso. Por eso se dice que el demócrata massista Jorge Difonso no quiere aún anunciar lo mismo para San Carlos para no ser punta de lanza de una movida generalizada en el justicialismo.

Trascendió que en los últimos días hubo un fuerte cambio de opiniones sobre el tema del desdoblamiento entre el Gobernador y el intendente de Maipú.

Es que a Pérez, que hace un gran esfuerzo junto con Ciurca y Mazzón para contener esta movida desdobladora, podría complicársele toda negociación de cargos en las listas con la Casa  Rosada, que también tendrá sus pretensiones en base a la idea de constituir en el Congreso bloques propios muy fuertes para el ciclo que comienza a fines de 2015.

La mesa chica del PJ impulsa un acuerdo en cuanto a desdoblamiento, pero se barajan por lo menos dos opciones. Hay dirigentes, como Tanús, a favor de desdoblar tanto PASO como generales provinciales de las nacionales, mientras que el Gobernador ofrecería adelantar las primarias locales, pero mantener unificadas las generales.

Pero la presencia de Cobos también está latente en la UCR. Fundamentalmente los sectores no cornejistas, que son mayoría en estos momentos en el partido, encienden velas para que el actual diputado nacional decida cuanto antes qué va a hacer.

Las encuestas marcan que el escenario nacional sigue siendo bastante adverso para el ex Vicepresidente, pese a ser el dirigente mejor posicionado entre los cinco precandidatos que tiene actualmente Unen.

Hay muchos que sostienen que será muy difícil competir de cerca con el trío de punta que integran Macri, Scioli y Massa. Son los  que tratan de convencer a Cobos para que se refugie sin dudar en la provincia.

Pero también están los más reflexivos desde el punto de vista político que consideran que el mendocino debe mantener como sea el espacio nacional de centroizquierda que representa, fundamentalmente, la unión del radicalismo, el socialismo y Pino Solanas.

El congreso radical provincial de ayer produjo más heridas porque, según lo denunciado por los precandidatos a gobernador Laura Montero y Enrique Vaquié, el cornejismo no aceptó otorgar cargos a sus sectores en el armado de la Junta Electoral partidaria (ver página 4). La firma de Mario Abed, en representación de los intendentes del Este, apuntaló más el reclamo.

La ausencia de Cobos en el encuentro llevado a cabo en Maipú (“muy molesto”, según allegados) demuestra que previamente ya se advertía la estrategia del cornejismo. Con la reacción de ayer, el jefe departamental de Godoy Cruz seguramente deberá salir a recomponer relaciones.

“No tiene sentido que en vez de mostrar un partido unido, en el que convivan respetuosamente mayoría y minoría, haya quienes pretendan aplicar aquello de que ‘se hace lo que yo digo y el resto se disciplina”, comentaba ayer un senador radical muy ofuscado, indudablemente, con Cornejo.

Seguramente, el radicalismo superará esta tensión, porque sus dirigentes son conscientes de que las posibilidades electorales en la provincia resultan muy altas. En todo caso, estas fricciones podrían terminar favoreciendo a aquellos que pretenden que Cobos sea candidato en Mendoza.

Esta última posibilidad es la que desvela más al justicialismo, que sabe que, como en 2013, es complicado competir contra la imagen de Cobos. Mientras, en la UCR el desvelo es el de los que esperan que el ex Gobernador termine optando por concentrarse electoralmente en la provincia, seguros de que constituye una carta de triunfo contundente.

¿Cornejo? Aunque con malestar, también aporta su vela al santuario cobista, sabiendo que pretender desplazar a su antiguo jefe político de una candidatura es casi una irreverencia, de muy difícil concreción.

José Luis Toso - [email protected]

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