Francisco Pérez no puede ocultar sus deseos de disfrutar la caída de la promoción industrial, pero debe ser cauteloso porque debe evitar enojos entre los gobernadores vecinos, especialmente el sanjuanino Gioja, un referente de muchos ciclos del peronismo que en algún momento puede ser importantísimo como aliado.
¿Mérito del Gobernador, o una situación coyuntural movida por urgencias que obligan al gobierno nacional a desentenderse de ese tipo de beneficios? Cualquiera sea la razón del final de la promoción industrial, Pérez quedará en la historia como el mandatario al que le tocó enterrar el perjudicial régimen. Por eso aparece, a priori, como un error no haber invitado a la reunión informativa y de planteo de estrategias con empresarios, organizaciones de la producción, sindicatos y legisladores e intendentes del oficialismo a la oposición sólo por el enojo que le generan al titular del Ejecutivo provincial las críticas de esos políticos tanto a su gestión como a la de Cristina Kirchner.
Además, ¿tendrá total certeza el Gobernador del desenlace que se da por descontado? No es descabellada la advertencia que le efectuaron los diputados nacionales De Marchi y Pradines al pedirle que amplíe su convocatoria a los sectores políticos en general: "La promoción industrial ya estuvo a punto de terminar y por diferentes motivos ha logrado revivir", le dijeron por escrito.
Indudablemente, la promoción industrial es un motivo más que suficiente para buscar caminos de entendimiento con los otros partidos. Fue siempre como una cuestión de Estado para Mendoza. Y los aciertos y errores para encarar el combate contra esa política fueron compartida tanto por gobiernos radicales como justicialistas.
El nuevo round ganado a la UCR. El gran logro semanal del PJ es haber logrado la media sanción de los proyectos de Avalúo Fiscal e Impositiva. Fue posible gracias a una nueva deserción en las filas del radicalismo, ahora en Diputados, donde dos legisladores pegaron el portazo argumentando no tolerar más el estilo de conducción partidaria de Cornejo. En el radicalismo atribuyen la derrota a la buena relación que el PJ tiene con Iglesias y Fayad, los actuales representantes del anticornejismo.
Pero Pérez, un gobernador sin estructura propia, les debe mucho a sus espadachines legislativos por este nuevo logro. El oficialismo tiene en sus principales representantes en ambas cámaras a figuras de mucho olfato político que, sin duda, supieron detectar que con las radicales Vietti, especialmente, y Maza podían negociar algún tipo de variante a los números que había remitido Hacienda para bajar la presión tributaria y avanzar con la media sanción de las leyes. Además, respondían a un pedido concreto que habían efectuado no muchos días antes representantes de la actividad privada.
En cambio, para avanzar con el endeudamiento que contempla el proyecto de Presupuesto la partida será más difícil para el PJ, porque para ello necesita los dos tercios de los votos para la aprobación. Es otra discusión y, además, en estos casos siempre el Ejecutivo se reserva la posibilidad de comenzar el nuevo año sin pauta hasta que se produzca la aprobación de la que corresponde.
Más fisuras. En el radicalismo las cosas no están para nada tranquilas. No se puede hablar de una gran división en el bloque de los diputados, porque sólo se fueron dos de sus integrantes, pero sí de un fuerte resquebrajamiento en sintonía con el ya producido antes entre los senadores, donde se abrieron cuatro.
El argumento de las diputadas Liliana Vietti y Teresa Maza para formar "rancho" aparte fue haberse enterado "por los diarios" de la decisión partidaria de pedirle al Gobierno que retire el proyecto de Presupuesto por las fuertes discrepancias con el mismo que tiene la UCR.
Las legisladoras rebeldes acusan al presidente partidario, Alfredo Cornejo, de ocasionar las rupturas internas por culpa de su estilo de conducción. "Él critica lo que a su vez practica y así ocasiona que los sectores disidentes de su partido le voten en contra", dijo un dirigente molesto con el intendente de Godoy Cruz.
A pesar de su actual preocupación y fuerte enojo por la situación creada, Cornejo manda a decir una vez más que no promoverá medidas disciplinarias contra los díscolos "para no victimizarlos", pero dice estar convencido de que la mano de Iglesias y Fayad está detrás de todos estos cambios de postura de sus legisladores.
"Aunque no ganemos, no vamos a avalar el endeudamiento previsto por el oficialismo", aseguran que se le escuchó decir al titular del principal partido de la oposición. Es que los dos votos aportados por Vietti y Maza le permitieron al PJ y sus aliados habituales darle media sanción con lo justo a las leyes de Avalúo Fiscal e Impositiva.
Los demócratas creen encontrar la huella. En el Partido Demócrata presentaron con entusiasmo la evaluación de un año de gestión de Francisco Pérez. El responsable de los equipos técnicos que se encargaron del trabajo, Luis Rosales, no sólo expresó su satisfacción por el estudio efectuado, que arrojó muchas críticas al Gobierno (le pusieron un "cinco", siguiendo la tónica que marcó el propio Pérez, que la semana pasada se había autocalificado con un "ocho), sino que dijo sentirse gratamente sorprendido por la cantidad de dirigentes que respondieron al llamado que él mismo efectuó.
En el PD anhelan que la presentación realizada el viernes sea el punto de partida pensando en el año electoral que viene. Rosales y los principales dirigentes no hablan tanto de unidad, sino de movilización de las estructuras internas para que el viejo partido tenga más presencia en la sociedad.
Un paso importante es la renovación de autoridades partidarias, que se concretará en los primeros meses de 2013. El intendente Difonso y el diputado nacional Pradines serían los que asoman hasta ahora como aspirantes a la presidencia. Luego llegará el turno de la definición de eventuales alianzas electorales, algo que para algunos dirigentes hoy no es prioritario.
Obviamente, Macri y el Pro son posibilidades ciertas, pero también existen condicionantes: "Deben darse cuenta de que los demócratas somos federales", señaló un joven dirigente que suele mantener contactos con las huestes del Jefe de Gobierno porteño, al que le objetan su excesivo "porteñismo".
Hay quienes opinan que el macrismo intenta un armado en las provincias que por ahora poco seduce, aunque nadie descarta que en algún momento se llegue a un acuerdo. Mientras tanto, la relación de los demócratas con el peronismo no kirchnerista es muy buena, según aseguran.
Ningún acuerdo es eterno. Está claro que la firme oposición radical-demócrata a la intentona de reforma constitucional provincial, con posibilidad de reelección, no es trasladable a otros asuntos. Por eso en el tratamiento del paquete presupuestario ambos partidos opositores esgrimen posturas diferentes. Pérez disfruta dejando que sus legisladores le allanen el terreno. Y Cornejo pretende demostrar que las heridas que recibe no lo harán cambiar su rumbo.