Durante la cuarentena muchas actividades de la economía se han visto afectadas por la baja rentabilidad. Puntualmente, el sector comercial del Centro ha visto disminuidos sus ingresos y ha tenido que hacer frente a los gastos fijos como el pago de salarios.
Si bien la actividad comercial hoy tiene autorización, protocolo mediante, para abrir las puertas al público, desde el Centro de Empleados de Comercio no ven un futuro cierto. Fernando Ligorria, titular del CEC, indicó que si bien esperan un repunte de ventas con esta apertura los dueños han tenido dos meses de pérdida.
"La situación sigue siendo complicada, tenemos que pensar también que económicamente estamos bastantes dañados, sobretodo la actividad de comercio, más allá de la apertura que se ha hecho para que la actividad empiece de alguna manera a moverse. No es consumo masivo el que se va a hacer, que todo esto es con cautela y que obviamente va a tardar en acomodarse el sector", explicó en Radio Nihuil.
Ligorria indicó que antes de la cuarentena el comercio tenía serios problemas por baja rentabilidad. Por lo que este parate económico trajo mayores consecuencias, que podrían hacer peligrar el pago de salarios los siguientes meses.
"Hoy las actividades están bastante dañadas. Venimos con un golpe muy duro desde antes de la pandemia y esto agravó la situación. Lamentablemente esto es una ecuación muy simple, ingreso que entra, trabajo que se puede mantener y salario que se puede pagar. Entonces, más allá de esa ayuda uno no termina de completar los salarios", se preocupó.