Entre los desafíos futuros que tiene Mendoza en materia de recursos hídricos es necesario diseñar nuevos sistemas y organizar agrupaciones de usuarios.
Entre los desafíos futuros que tiene Mendoza en materia de recursos hídricos es necesario diseñar nuevos sistemas y organizar agrupaciones de usuarios.
Primero se tienen que unir los usuarios y conservar sus derechos de agua superficial y subterránea. Buscar un terreno aledaño que sea adecuado y técnicamente diseñado para realizar un reservorio que los abastezca de agua en forma permanente.
Este sistema les permitiría a los usuarios regular la demanda de los recursos hídricos de acuerdo a las épocas de mayor demanda.
Es muy importante realizar las obras en conjunto por motivos económicos. Se calcula que se puede bajar hasta un 50% los costos de la obra pública. Así como es más eficiente la parte operativa en la distribución del agua.
En segundo lugar, para empezar este emprendimiento se debe realizar un relevamiento técnico para localizar los terrenos y los usuarios que estén en las zonas para ejecutar las obras del embalse.
Como tercer postulado, sería importante realizar las obras en las manzanas que pertenecen al ramo o hijuela para evitar que estos recursos se deriven a otras zonas.
Estos sistemas no alterarían la titularidad del agua, que es inherente a la tierra. En el caso de que no hubiese terreno disponible, la inspección de cauces y los usuarios deberán tener prevista la disponibilidad de estos recursos a través de una ley provincial que derive los sobrantes a otras zonas.
Ventajas
Con estos emprendimientos se generaría una distribución más justa y eficiente, evitando pérdidas considerables.
Si realizamos un cálculo de consumo de agua con el sistema actual tradicional vemos que con un metro cúbico de agua, con la distribución anual, alcanza para regar 1.346 hectáreas. Con el nuevo sistema de riegos tecnificados se pueden regar 3.100 hectáreas por año agrícola. Esto nos da una diferencia de aprovechamiento del 130% de nuestros recursos hídricos.
Las dotaciones para las asociaciones de los ramos se deben entregar en forma permanente, con los volúmenes que disponen los coeficientes según la época y necesidades de los usuarios de cada inspección.
El acumulado de agua de los reservorios será distribuido de acuerdo ha cada cultivo o a las necesidades de cada usuario, según sus derechos y superficie expuestos en el proyecto
El usuario puede diseñar otros sistemas de labranza porque dispone del agua cuando la necesita y no debe esperar que le toque el turno, que a veces complica las tareas a realizar.
El sistema permite al usuario tener alternativas distintas para cada cultivo, incorporando sistemas de usos por goteo, aspersión, exudación, gravitación o el sistema tradicional de riego a manto. En la provincia se podrían construir aproximadamente 600 o más agrupaciones de usuarios en los distintos oasis de cada río.
Estos emprendimientos pueden duplicar las hectáreas cultivadas en la provincias de Mendoza.
Se crearían otros usos del agua. Podríamos diversificar los cultivos como ganadería, forestación con álamos sauces, que se adaptan en la provincia. Industrias, granjas, viveros, espacios verdes, parques recreativos tendientes a mejorar el medio ambiente provincial, social y económico con la generación de nuevos empleos. No podemos dejar pasar el tiempo y las oportunidades. Tenemos que aprovechar nuestros recursos hídricos, Mendoza los necesita.