La Asamblea Legislativa del 1 de Mayo de algún modo elevó la temperatura política en la provincia a partir de un mensaje del Gobernador que desafió claramente a la oposición. Aquella exigencia a radicales, fundamentalmente, y demócratas para que acepten debatir la reforma constitucional que tanto parece desvelar al titular del Poder Ejecutivo, fue como el disparo de largada para la carrera preelectoral que se estaba esperando.
No fue tanto el argumento de que Mendoza se mantiene relegada con respecto a otras provincias en cuanto a la reforma de su Carta Magna, sino aquel calificativo de "hipócritas" a los que no quisieron debatir sobre la Constitución lo que más alteró el estado de ánimo de la oposición en general.
Y, como veremos, todo derivó en una serie de desafíos lanzados al Gobierno, y de objeciones a distintas iniciativas de éste, para tomar distancia de lo que para una importante mayoría de la dirigencia radical y demócrata constituye una suerte de réplica mendocina del estilo kirchnerista de gestionar e imponer sus iniciativas. Y a tono con la época, tanto desde el oficialismo como desde la UCR se utilizó la red social Twitter para defender o criticar, según la postura partidaria, el lanzamiento del bono mendocino como herramienta financiera para la Provincia.
El Gobierno apostó por el lanzamiento del bono y le puso énfasis a su logro. Por un lado, porque siempre en estos casos el paso que se da requiere del aval de la Nación, que confirma que Pérez es uno de los gobernadores con más favoritismo en la Casa Rosada. Por otra parte, porque el oficialismo provincial considera que de ningún modo el Gobierno nacional dejaría desamparado a Pérez en un año muy importante en el aspecto electoral. Esto permite a "Paco" patear para adelante con el bono y la reforma aun sabiendo que esa pelota puede transformarse rápidamente en una bomba de tiempo.
Emplazamiento. En la semana, un diputado nacional del radicalismo, junto a legisladores provinciales, exigió al Gobernador que defina en diez días cuándo hará el llamado a la Convención Constituyente para debatir la reforma constitucional que impulsa. Concretamente, pretenden saber si se utilizará para ello el resultado de la consulta popular que se realizó en 2001, como ha dejado trascender más de una vez el justicialismo.
En el radicalismo consideran que Pérez "sigue sembrando incertidumbre en este tema" y por ello amenazan con recurrir a la Justicia si el Ejecutivo no da respuestas por la vía política.
Hay un dato importante. La actitud de Roberto Iglesias de repensar la postura de sus legisladores, que tienen bloques separados del de la UCR, con respecto al momento para debatir la reforma constitucional, obliga al justicialismo a repensar estrategias. Saben en el PJ que no cuentan fácilmente con los votos necesarios y, obviamente, en la UCR los números les dicen lo mismo.
El vicegobernador Ciurca, uno de los estrategas en la embestida reformista, no descarta poder sumar otra vez votos a favor, pero debería pedir un poco de tiempo para rearmar la tropa entre los eventuales aliados. Además, se trata de un tema que necesita de mucha movilización hacia adentro a nivel partidario y es por ello que la voz de los intendentes, como referentes territoriales, resulta gravitante.
El respaldo partidario. Luego del cierre de listas para las internas, el oficialismo se reacomoda detrás del Gobierno provincial pero sin que terminen de cerrar algunas heridas. Justamente, el hecho de que las reglas de juego estén determinadas por la Constitución provincial vigente, sin posibilidad de reelección consecutiva para el Gobernador, hace que cualquier proceso de debilitamiento de la gestión termine complicando al núcleo de poder.
Las negociaciones previas al acuerdo por las listas dejaron como lectura que Francisco Pérez gobierna sin la suficiente fuerza como para imponer candidatos, como resultado de no haber querido, o sabido, formar una estructura propia dentro del PJ en este año y medio de gobierno. Priorizar gestión sobre actividad partidaria puede transformarse en un lujo de difícil costo en algún momento.
Este panorama obliga al Ejecutivo a buscar aliados ocasionales en la propia interna partidaria y es así como las circunstancias han llevado a que el nuevo eje entre el sector azul y la corriente Integración Peronista, con mayor inserción a nivel nacional en el kirchnerismo, sea de alguna manera la más cercana a Francisco Pérez. En la misma condición está la agrupación juvenil La Cámpora.
La Corriente, en cambio, mostró todo su peso territorial en la provincia y no sacó los pies del plato con respecto al respaldo a la gestión de Pérez, pero en su afán por ganar terreno en cada rincón departamental terminó en algunos casos convirtiéndose en competidor de los pocos nombres que pudo ubicar el Gobernador. Un ejemplo se da en Godoy Cruz, donde el "ciurquismo" competirá con la lista local vinculada a Marcelo Costa, ministro de Hacienda y hombre de suma confianza del Gobernador.
Más allá de todas estas especulaciones, en el oficialismo confían en que el acuerdo reciente, que dio liderazgo en las listas de cada distrito electoral a las agrupaciones internas según su poderío territorial, permita obtener un número de legisladores que asegure a Pérez una segunda parte de gobierno sin mayores sobresaltos.
Los que se pasan horas haciendo cálculos y especulando con posibles resultados electorales estiman que el justicialismo podría obtener en las legislativas de este año, como mínimo y entre las dos cámaras, 18 legisladores, de los cuales, según los acuerdos logrados distrito por distrito, 10 podrían pertenecer a Integración y los azules, 6 a La Corriente y los 2 restantes a La Cámpora y al propio Pérez.
Las nuevas expectativas demócratas. En el caso del Partido Demócrata, el reciente cambio de autoridades parece haber renovado bríos pensando en las elecciones, que serán fundamentales para que el tradicional PD siga contando con representación parlamentaria.
El acercamiento al macrismo es importante. Ayer, en una entrevista radial, el jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires decía que el acercamiento del Pro con el PD es importante y se canaliza, especialmente, a través de la participación del nuevo presidente partidario, Richard Battagión, del diputado nacional De Marchi y del senador provincial Aguinaga. Pero Macri también comentó que es bueno su diálogo con Julio Cobos y con Alfredo Cornejo, por citar a referentes del radicalismo, no descartando de ese modo la posibilidad de ampliar un frente opositor al kirchnerismo en la provincia si las circunstancias así lo justificaran.
No conforme, en estos momentos no participa del armado de las estrategias electorales del PD el intendente Jorge Difonso, que prioriza su labor en San Carlos.
Todos estos movimientos de la oposición, incluyendo el casi seguro lanzamiento de Cobos con su candidatura a diputado nacional por el radicalismo, llevan al PJ a tomar recaudos para, como se indicaba antes, asegurar una cómoda continuidad de gobierno. Lo demás dependerá de los vaivenes de la economía nacional y del humor ciudadano respecto de Cristina Fernández.