19 de enero de 2018 - 00:00

Derechos Humanos: Trump y Maduro, en la mira por autoritarios

El ente de observación de DDHH asegura que el venezolano “vacía la democracia” y que el estadounidense “sucumbe al odio y la exclusión".

La organización global defensora de los derechos humanos Human Rights Watch (HRW) aseguró en su informe mundial 2018, presentado ayer en París, que “los líderes políticos dispuestos a defender los principios de derechos humanos demostraron que podían poner límite a las agendas del populismo autoritario”.

El director ejecutivo de HRW, Kenneth Roth, señala en la introducción del informe que “cuando los líderes resisten con firmeza a los políticos que demonizan a las minorías, atacan los derechos humanos y socavan las instituciones democráticas, pueden coartar el avance de los populistas”.

Sin embargo, HRW también constató el año pasado una retirada de las potencias occidentales tradicionalmente defensoras de los derechos humanos -aunque imperfectas- de la lucha por estos valores a nivel global, algo que tuvo graves consecuencias.

El informe de la organización defensora de los derechos humanos destaca que Francia, a diferencia de Austria y Holanda, “representa el ejemplo más destacado de resistencia exitosa al populismo xenófobo”.

Francia, la excepción

HRW alaba al presidente francés, Emmanuel Macron, por apegarse “abiertamente a los principios democráticos y mostrar un firme rechazo a la campaña de odio impulsada por el Frente Nacional contra musulmanes e inmigrantes”.

Por el contrario, “cuando los políticos de los partidos mayoritarios sucumben a un mensaje de odio y exclusión, los populistas autoritarios prosperan”, advierte Roth.

Respecto a Estados Unidos, el informe afirma que la elección del presidente Donald Trump y sus políticas han generado “la división racial, contra los inmigrantes y a favor de la guerra contra las drogas”.

Sin embargo, HRW destaca que las políticas de Trump han suscitado como respuesta “una amplia reivindicación de los derechos humanos y una multitudinaria resistencia por parte de organizaciones populares y cívicas, periodistas, abogados, jueces e incluso miembros electos del propio partido de Trump.

“Esta resistencia no impidió que Trump hiciera mucho daño pero, pese a todo, la resistencia evitó que pasaran algunas cosas horribles”, dijo Roth en la presentación del informe. “No tenemos un veto migratorio a los musulmanes, y Trump no tuvo éxito en desbaratar la reforma sanitaria de Obama”.

También en Venezuela, señala HRW, “las personas salieron a las calles para protestar ante los esfuerzos del presidente Nicolás Maduro de vaciar la democracia y la economía”.

Asimismo, numerosos países de América Latina abandonaron su renuencia histórica a criticar a naciones vecinas e intensificaron las presiones a favor de reformas de derechos humanos en Venezuela.

En la Unión Europea (UE), Roth considera que 2017 fue el año en el que por fin el bloque se despertó ante la amenaza fundamental que implica para sus valores esenciales la “democracia intolerante” representada por gobiernos de derecha como los de Hungría y Polonia.

El informe subraya el problema que ha supuesto el hecho de que las potencias occidentales se aíslen más por diversos motivos: Estados Unidos por las políticas de Trump, “un presidente que muestra una proximidad perturbadora con líderes autoritarios” y Gran Bretaña por estar abocada a los temas relacionados con el “Brexit”, su salida de la Unión Europea (UE).

A su vez, los países de la UE se ven presionados por “fuerzas políticas racistas y antirrefugiados” que han hecho que no siempre hayan estado dispuestos a hacerse cargo de la situación y salir en defensa de los derechos humanos.

Según HWR, “China y Rusia han intentado sacar ventaja de este vacío”, acallando las protestas en sus territorios por la mala situación económica y la corrupción generalizada y sellando alianzas con “gobiernos represivos”.

La preocupación de los europeos por la estabilidad y por frenar la inmigración también permitió al presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, y al egipcio, Abdel Fattah al Sissi, aplastar a la oposición en sus países.

Líderes homicidas

“El repliegue de muchos gobiernos que podrían haber defendido los derechos humanos ha allanado el camino a líderes homicidas y quienes los apoyan” en países como Siria, Yemen, Myanmar (ex Birmania) y Sudán del Sur, “donde han proliferado las atrocidades en masa, con una impunidad casi absoluta”, añade Roth.

“En el caso de Turquía, mientras la UE estaba mucho más preocupada por convencer a Erdogan de que ayudara a frenar la llegada de refugiados a Europa, Erdogan actuó sin impedimentos para diezmar la democracia turca”, dijo Roth.

También acusó a Europa de hipocresía respecto de Libia, un ejemplo del fracaso de Macron en cumplir con sus promesas electorales. Lo que Macron no a denunciado es “la política de la UE, encabezada por Italia, de hacer indirectamente lo que no pueden hacer directamente”, denunció Roth en alusión al apoyo europeo para que sean los guardacostas libios los que intercepten a los inmigrantes en alta mar.

Eso hace que “los guardacostas libios mantengan a los migrantes en Libia y los condena así a las mismas condiciones espeluznantes a las que Unión Europea dice que jamás enviaría a nadie”.

La ONU ha denunciado reiteradamente la situación en los centros de detención de inmigrantes en Libia, donde sufren malnutrición, enfermedades y abusos.

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