13 de octubre de 2012 - 21:14

¿Se deprimen los animales?

Aprender más de la depresión en animales algún día podría beneficiar a los humanos, afirman científicos que creen que los mamíferos comparten con los humanos el mismo cableado cerebral básico para las emociones (aunque no todos los científicos coinciden c

En la edición del 5 de octubre de la revista Science, Olivier Berton, profesor asistente de neurociencia, y sus colegas de la Universidad de Pensilvania revisaron estudios recientes de roedores, primates y peces que mostraban falta de interés en su ambiente y en sus compañeros animales.

Hablamos con Berton de lo que sabemos -y lo que no- sobre la depresión animal.
PREGUNTA: ¿Los animales se deprimen?

RESPUESTA: La depresión se diagnostica en humanos con base en una lista de síntomas muy subjetivos. Los síntomas comunes incluyen sentimiento de culpa, pensar en la muerte y pérdida de placer. Debido a que los animales no pueden comunicarse incluso si tienen este tipo de experiencias, estrictamente la respuesta es: no sabemos.

P: ¿Qué señales podrían indicar que un animal está deprimido?

R: Hay ciertos aspectos de la enfermedad que podrían medirse en animales. Uno de los síntomas centrales de la depresión es la anhedonia, la reducción o pérdida de interés en las actividades que dan placer. Medimos el interés en la comida que les gusta mucho a los animales o en la motivación para la actividad sexual. También medimos cómo están interactuando socialmente con otros animales del grupo, y cambios en sus patrones de sueño y actividades diurnas. Otro comportamiento que se ha usado frecuentemente para medir la depresión de los animales es si se dan por vencidos fácilmente cuando son expuestos a una situación estresante.

P: ¿Qué animales parecen exhibir señales de depresión?

R: Definitivamente, las observaciones más convincentes derivan de primates no humanos. Basándose en visualización de comportamiento, observadores entrenados pueden decir si un mono se ve deprimido. Debido a que su comportamiento emocional es similar al de los humanos, sólo con ver sus expresiones faciales o la forma en que dirigen la mirada podemos darnos una idea sobre si un animal pudiera estar experimentando tristeza.

P: ¿Realmente se puede estudiar animales en este ambiente?

R: Un problema es que muchos estudios de laboratorio con primates y roedores son conducidos con animales cautivos criados en condiciones relativamente deficientes en comparación con su hábitat natural. Esto puede provocar cambios parecidos a la depresión. Actualmente no hay mucha información disponible que compare comportamientos emocionales de animales en estado salvaje versus ambientes de laboratorio.

P: ¿Cómo enfrentarían la depresión los animales en estado salvaje?

R: No sé. Hay muy pocos estudios sistemáticos de este tipo. Es posible que los desórdenes de comportamiento en animales en estado salvaje pudieran deteriorar su probabilidad de sobrevivencia. Tal vez hay un punto donde ya no pueden enfrentarlo y son más fácilmente cazados.

P: ¿Los animales domésticos pueden deprimirse?

R: Los veterinarios frecuentemente dan antidepresivos a los perros para tratar sus desórdenes de comportamiento. Por ejemplo, si un dueño se va de la casa y el perro experimenta estrés relacionado con la separación, pudiera desarrollar comportamientos anormales, como rascarse hasta sangrar o comerse la puerta. Se piensa que representan versiones caninas de desórdenes psiquiátricos. Aunque los tratamientos humanos parecen funcionar en perros, faltan estudios a gran escala.

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