El exfutbolista inglés Nobby Stiles, campeón con la selección de Inglaterra que conquistó el Mundial de 1966, murió como consecuencia de una enfermedad cerebral relacionada con los repetidos impactos sufridos al cabecear el balón durante su carrera profesional, según determinó una investigación forense realizada en el Reino Unido.
La conclusión respalda el reclamo que desde hace años impulsa la familia del exmediocampista para que se reconozcan los riesgos neurológicos asociados a la práctica del fútbol profesional, especialmente en una época en la que los balones eran considerablemente más pesados, sobre todo cuando absorbían agua durante los partidos.
La investigación determinó que desarrolló encefalopatía traumática crónica
Durante la audiencia celebrada en Stockport, la forense Alison Mutch concluyó que Stiles falleció a los 78 años como consecuencia de una enfermedad cerebral causada por la combinación de enfermedad de Alzheimer y encefalopatía traumática crónica (CTE), una patología neurodegenerativa asociada a traumatismos repetitivos en la cabeza.
El neuropatólogo Daniel Du Plessis declaró que las evidencias encontradas durante el análisis del cerebro del exfutbolista permitían establecer una relación entre la CTE y los miles de cabezazos realizados a lo largo de su carrera.
Según los cálculos presentados durante la investigación, Stiles habría cabeceado el balón alrededor de 140.000 veces mientras jugó profesionalmente.
Quién fue Nobby Stiles
Norbert "Nobby" Stiles nació en Manchester y disputó 28 partidos con la selección inglesa. Fue una de las figuras del histórico equipo que ganó la Copa del Mundo de 1966 y también desarrolló gran parte de su carrera en el Manchester United, donde disputó cerca de 400 encuentros oficiales.
Su imagen sosteniendo el trofeo Jules Rimet mientras llevaba su dentadura postiza en una mano se convirtió en una de las fotografías más recordadas de aquella consagración mundialista.
El testimonio de su familia
Durante la investigación, su hijo John Stiles aseguró que su padre siempre fue una persona humilde y que jamás permitió que el éxito deportivo modificara su vida familiar.
"Nunca hablaba de sus logros. Si alguien entraba en nuestra casa, difícilmente imaginaría que había sido campeón del mundo. Para nosotros siempre fue mucho más importante el padre que el futbolista", expresó.
También recordó que durante la época en la que jugó su padre los balones podían superar ampliamente su peso original cuando se mojaban, aumentando la fuerza de cada impacto sobre la cabeza de los futbolistas.
Una demanda que involucra a decenas de exjugadores
La familia de Nobby Stiles forma parte de un grupo de exfutbolistas y familiares que inició acciones legales contra la Asociación Inglesa de Fútbol (FA), la Asociación de Fútbol de Gales y la English Football League.
Los demandantes sostienen que las organizaciones no protegieron adecuadamente a los jugadores frente a los riesgos derivados de los golpes repetidos en la cabeza y reclaman que incumplieron su deber de cuidado durante décadas.