El fútbol sudamericano se vio sacudido por una noticia inesperada que parece salida de un guion de película. El club Nacional de Paraguay decidió subir a su plantel de Primera División a Santiago Benjamín Galeano, un delantero de inferiores de apenas 13 años que ya se entrena a la par de futbolistas consagrados.
Esta decisión no es un capricho del entrenador Felipe “Gato” Giménez, sino el resultado de un rendimiento fuera de serie. El joven Galeano viene de romperla en la categoría Sub 13, donde anotó la impactante cifra de 32 goles en 34 partidos durante el Torneo Anual 2025.
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De inferiores a Primera División, el meteórico ascenso de Santiago Benjamín Galeano en Paraguay.
Un salto meteórico: del patio del colegio al fútbol profesional
La escena en la pretemporada de la "Academia" paraguaya es impactante para cualquier espectador. Santiago, con su cara de nene y una contextura física aún en desarrollo, comparte vestuario y ejercicios con Roque Santa Cruz.
El histórico goleador paraguayo tiene 44 años, lo que marca una diferencia de edad de más de tres décadas entre ambos compañeros de ataque. Para ponerlo en perspectiva: Santa Cruz ya había jugado tres mundiales cuando Santiago Galeano recién nacía en Asunción, allá por enero de 2012.
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El peso de un apellido y el reglamento que acelera debuts
Aunque su apellido evoca inevitablemente al célebre escritor Eduardo Galeano -quien se definía como un "mendigo del buen fútbol"-, este joven Santiago busca escribir su propia historia a fuerza de goles. Su salto al primer equipo responde también a una normativa del fútbol paraguayo que obliga a los clubes a sumar minutos con juveniles en cancha.
Sin embargo, el caso de Galeano supera cualquier promedio. Mientras que otros clubes buscan chicos de 17 o 18 años, Nacional apuesta por una joya de 13 que ya demostró ser un goleador letal. El chico ya se entrena en la sede del estadio Arsenio Erico, cumpliendo un sueño que para la mayoría de los chicos de su edad solo ocurre en los videojuegos.