El duelo de semifinales entre la Selección Argentina e Inglaterra por el Mundial 2026 cuenta con varias aristas interesantes para tratar. Desde la rivalidad de los hinchas, la herida abierta por Malvinas, o el recuerdo de Diego Maradona, hasta la realidad de futbolistas que viven en Europa, y quedaron entre la espada y la pared.
La familia de Alexis MacAllister y Enzo Fernández se refirieron al duelo ante Inglaterra:
Lo que encendió la polémica fue la declaración de las familias de algunos jugadores Albicelestes respecto al famoso cantito de cancha que pide saltar para no ser Inglés. Una simple pizca del folclore futbolero, pero que no representa a los seres queridos de los ídolos nacionales. Silvina Riela, la madre de Alexis MacAllister, recogió el guante, y entre risas expresó que es una canción en la que no participa. La razón es simple: "Mi nieta nació en Inglaterra. Así que cuando todos cantan, el que no salta es un inglés, yo me quedo sentada con ella. No puedo decir lo mismo. En ese sentido, no me acoplo a eso”.
Valu Cervantes, pareja de Enzo Fernández, también se hizo eco de la misma situación. "Benja, mi hijo, nació allá (en Inglaterra). No lo dejamos saltar tampoco (risas). Olivia dice ´es donde yo vivo´. Son niños, lo hablan desde el lado inocente, y para ellos también es raro. El partido también lo vivimos así, es el lugar donde vivimos. A nosotros no nos pasa eso (enemistad), es un país que a nosotros nos dio mucho", marcó a Aires de Santa Fe.
Osvaldo Ardiles, estrella de la Selección Argentina y del fútbol Inglés en pleno Malvinas:
Las declaraciones de los allegados a Alexis MacAllister y Enzo Fernández remiten inmediatamente a lo que atravesó un ídolo de la Selección Argentina en el pasado, en condiciones mucho peores.
El cordobés Osvaldo Ardiles se consagró campeón de la Copa del Mundo Argentina 1978, siendo una pieza fundamental en el andamiaje de César Luis Menotti. Su buen nivel en el certamen, y la buena faena en el campeonato local le significaron el traspaso a Tottenham Hotspur de la Primera División de Inglaterra. Corría 1979, y la relación entre ambos países era buena.
Tres años después, Ossie se había convertido en el referente e ídolo de la institución. Era una figura muy querida entre los hinchas, que le dedicaban canciones y le pedían autógrafos por la calle. Sin embargo, el 2 de abril de 1982 estalló la Guerra de Malvinas, y todo cambió.
Según cuenta la leyenda, pocos días después del comienzo de la Operación Rosario, Tottenham jugó en casa ante el Leicester City. Los visitantes reprobaban cada ocasión en la que el argentino participaba mediante el grito de "England, England". Los locales no se quedaron atrás, y defendieron a su jugador vitoreando la palabra "Argentina, Argentina", en pleno suelo Inglés. "Jamás olvidaré lo que pasó aquella tarde en el estadio. Mientras argentinos e ingleses se mataban, los hinchas del Tottenham nos dieron una lección a todos", comentó Ardiles tiempo después al Diario Marca de España.
Pero su estadía en dicho país tenía los días contados. "Lo que está pasando es horrible. Soy argentino y apoyo a Argentina, que es mi pueblo. Vivo en Inglaterra y mi familia también, pero sólo puedo decir que las Malvinas son argentinas", esbozó Ossie en ese momento, mientras su primo José combatía en las Islas como piloto de la Fuerza Aérea Argentina.
El temor y la incomodidad de vivir en territorio Inglés como ciudadano argentino, que también causaba rencor y dudas entre los Albicelestes, decantó en su salida al fútbol fránces, donde vistió la camiseta del PSG hasta que terminó el conflicto y pudo regresar al país, donde se radicó luego de retirarse en 1991.
Pasaron muchos años de aquellos días, y la globalización del fútbol provocó que esta situación se extienda aún más. Hoy es común la presencia de jugadores en el extranjero, con todo lo que eso conlleva en su cotidianidad. Sin embargo, el revuelo y la incomodidad sigue siendo el mismo.