Franco Colapinto igualó su mejor marca histórica en la Fórmula 1 tras finalizar octavo en el Gran Premio de Miami. El resultado no fue producto de la casualidad, sino de una recuperación agresiva tras un fallo de potencia en la largada que casi lo deja fuera de combate.
Franco Colapinto cruzó la bandera a cuadros en Miami con una mezcla de alivio y euforia tras una actuación que su propio equipo calificó de impresionante. A pesar de los festejos por los cuatro puntos obtenidos, el piloto de Pilar reveló un drama mecánico que sucedió en la sombra ni bien comenzó la prueba. Al momento de la salida, su monoplaza perdió el rendimiento esperado por una avería inesperada.
El impacto del nuevo chasis y las mejoras de Alpine
“Fue una largada complicada, pasó algo en el turbo que no tenía presión, no tenía potencia”, explicó el argentino al finalizar la competencia sobre los problemas iniciales. Esta falla técnica lo obligó a improvisar una defensa extrema para no quedar relegado al fondo del pelotón. La clave estuvo en su capacidad de lectura en los metros iniciales, donde decidió arriesgar para compensar la falta de empuje del motor.
La estructura francesa introdujo un paquete importante de actualizaciones que transformaron el comportamiento del vehículo durante este fin de semana. Colapinto destacó este cambio tecnológico como el punto de giro necesario para volver a ser competitivo en la categoría: “Estoy agradecido al equipo por tanto esfuerzo y por haber traído las mejoras, como el chasis nuevo”, señaló el piloto sobre el trabajo de sus mecánicos.
El rendimiento fue tan sólido que su ingeniero de pista, Stuart Barlow, no ahorró elogios por la radio apenas terminada la prueba: “Manejaste de manera excelente; estoy realmente impresionado”, le transmitió el técnico ante la gestión de los neumáticos y el ritmo constante mostrado en pista. Esta comunicación interna confirma que el piloto logró maximizar el potencial del coche a pesar de las adversidades mecánicas.
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La jornada tuvo un componente emocional extra con la presencia de Lionel Messi en el sector de boxes apoyando al equipo. Para Colapinto, conocer a su ídolo fue un sueño hecho realidad y lo calificó como el héroe de todos los argentinos. El encuentro selló una tarde donde el automovilismo nacional volvió a figurar en los puestos de privilegio bajo la mirada del capitán de la Selección.