La aparición de Antonio Guerrero fue de gran ayuda para Godoy Cruz. Con su debut, aportó frescura y desparpajo en un momento donde el Tomba lo necesitaba. Ahora, pocos días después, el club decidió blindarlo para la segunda parte de la Primera Nacional.
Antonio Guerrero firmó contrato con Godoy Cruz:
El sueño del pibe finalmente se cumplió. El Gallego, sobrenombre heredado de parte de una familia futbolera y de gran reconocimiento en el Este, recibió en las últimas semanas dos noticias positivas, esas que siempre deseó: sumar sus primeros minutos con el plantel superior, y firmar el primer contrato profesional con la institución.
El vínculo quedó sellado en las instalaciones del Expreso, donde el juvenil puso el gancho acompañado de sus seres queridos. En el comunicado oficial, el club expresó: "Antonio Guerrero, quien realizó su debut en primera frente a Mitre, firmó su primer contrato profesional. El jugador de 18 años, categoría 2008, llego en novena división al club y acumula un total de 37 partidos jugados en reserva".
La alegría de Antonio Guerrero por su presente en Godoy Cruz:
Antonio Guerrero
El Gallego Guerrero. Ingresó cuando Godoy Cruz necesitaba respuestas, mostró personalidad, generó el empate y provocó el penal de la victoria. Una presentación que alimenta las expectativas del pueblo tombino.
PrensaGodoyCruz
Hace algunos días, cuando ingresó en el complemento ante Mitre de Santiago del Estero, el joven le contó a Los Andes: “(De Muner) me dijo que jugara con calma, por las bandas, que aprovechara los mano a mano y que estuviera tranquilo”.
Jugar al fútbol forma parte de su ADN, por lo que esa noche fue imposible no recordar los primeros pasos. “Estoy feliz porque estoy cumpliendo un sueño. Me acuerdo de cuando entrenaba solo en el fondo de mi casa, de levantarme a las seis de la mañana todos los días. Sin mi familia, mis amigos y mi novia, esto no habría sido posible”, lanzó emocionado.
Autor intelectual de los dos tantos que le dieron la victoria al Tomba, Guerrero detalló: “Fue un triunfo muy importante. No podía creer estar dentro de la cancha. Cuando recibí la pelota la tiré larga, vi el espacio y que venían el Negro y Martín. Tiré el centro para Pino. Después, en la jugada del penal, sentí el contacto, pero pensé que el árbitro no lo iba a cobrar”.