La selección de Australia venció este sábado a Turquía por 2-0 en Vancouver, pero el impacto deportivo quedó escoltado por un fenómeno sonoro previo al partido. Cuando sonaron las estrofas de Advance Australia Fair, miles de hinchas manifestaron en redes sociales una sensación de familiaridad rítmica que ya había estallado en memes durante el Mundial de Qatar.
El desconcierto nació de una estructura musical compartida que traspasó las fronteras del deporte. Ambas piezas pertenecen al género de los "himnos operísticos" o épicos, un estilo predominante en el siglo XIX que privilegiaba introducciones orquestales extensas y crescendos dramáticos. La obra argentina fue compuesta por Blas Parera en 1813, mientras que la australiana fue creada por el escocés Peter Dodds McCormick en 1878.
¿Por qué Australia tardó tanto en adoptar su himno oficial?
A pesar de su aire antiguo, Australia mantuvo el God Save the Queen como símbolo patrio oficial durante gran parte de su historia. La transición hacia la melodía actual ocurrió recién a mediados de la década del 80, tras un proceso de búsqueda de identidad propia. Este cambio tardío hacia una estética decimonónica reforzó el contraste con las marchas más breves de otras naciones anglosajonas.
Historiadores musicales explicaron que la similitud no responde a un plagio, sino a una matriz cultural común. En la época de ambas composiciones, los músicos buscaban imitar la grandilocuencia de la ópera italiana. Esto explica por qué el himno de Australia comparte rasgos melódicos no solo con el de Argentina, sino también con los de Chile, Perú y República Dominicana, que se inspiraron en patrones similares.
Embed - Himno nacional de Australia - Anthem of Australia (EN/ES letra)
El fenómeno viral que se repite: Argentina y Australia en cada partido
Durante la jornada del sábado en Canadá, los comentarios en plataformas digitales repitieron el fenómeno de 2022. En aquel partido de octavos de final en Qatar, el público argentino bromeó con haber "cantado dos veces" el himno patrio debido a las cadencias casi idénticas en los primeros compases de la melodía australiana.
El reglamento de ceremonial argentino establece que su himno debe ejecutarse en tonalidad de si bemol y con una sola voz para el canto. Por su parte, la letra de McCormick para Australia exalta la belleza natural de la nación, distanciándose de las líricas bélicas de las independencias sudamericanas. El torneo en Norteamérica volvió a poner en primer plano esta coincidencia estética entre dos países geográficamente distantes.