10 de agosto de 2026 - 19:40

Pickleball: el deporte que sorprende y tendrá su Mundial

Este deporte gana cada vez más adeptos en el mundo y la Argentina estará representada por una delegación en el Mundial.

El deporte se prepara para otro Mundial, que promete emociones. Del 30 de agosto al 6 de septiembre, la ciudad de Da Nang, en Vietnam, recibirá el Open de pickleball, una competencia que reunirá a unos 4.000 atletas de alrededor de 80 países.

Entre ellos estará un grupo de argentinos que viajará con la ilusión de representar al país en un deporte que todavía busca consolidarse en la Argentina, pero que ya es furor en distintas partes del planeta.

Uno será el argentino Nicolás Yannuzzi. Tiene 33 años, es psicólogo y vive en Martínez, en el norte del Gran Buenos Aires. Y mientras ultima detalles de su preparación, también busca la manera de financiar parte del viaje. Para eso decidió vender rifas y buscar patrocinadores. Como tantos deportistas amateurs, debe combinar su pasión con el esfuerzo económico necesario para poder competir internacionalmente.

El argentino Nicolás Yannuzzi practica este deporte y representará al país en el Mundial de Vietnam.

El argentino Nicolás Yannuzzi practica este deporte y representará al país en el Mundial de Vietnam.

Un deporte en crecimiento

Nacido en Estados Unidos en la década del 60, el pickleball es una disciplina que reúne características del tenis, el pádel, el bádminton y el tenis de mesa. Se juega en una cancha de 6,10 por 13,41 metros, más pequeña que la de tenis, con una red y una paleta liviana que tiene un tamaño intermedio entre la utilizada en el ping pong y la del tenis. La pelota es de plástico y posee agujeros, una particularidad que reduce su velocidad y genera una dinámica de juego diferente.

Puede disputarse en singles o dobles y, aunque comparte algunos conceptos con otros deportes de raqueta, tiene reglas propias. Una de sus características es que resulta relativamente sencillo comenzar a jugar, pero dominarlo exige técnica, estrategia, velocidad de reacción y mucha práctica. Esa combinación entre accesibilidad, competencia y componente social es una de las claves que explica su enorme crecimiento.

Su expansión en Estados Unidos fue extraordinaria y también comenzó a extenderse por Asia y otros países. Allí se convirtió en un fenómeno deportivo y social, con torneos, clubes, circuitos profesionales y una comunidad cada vez más numerosa.

Este deporte es practicado por hombres y mujeres. Sus reglas son más sencillas pero es difícil aprender a jugarlo.

Este deporte es practicado por hombres y mujeres. Sus reglas son más sencillas pero es difícil aprender a jugarlo.

En Argentina, el fenómeno todavía está dando sus primeros pasos, aunque ya empieza a ganar terreno en distintas regiones. Buenos Aires concentra buena parte del movimiento y también aparecen propuestas en Santa Fe, Tucumán y otras provincias del norte, donde comienzan a desarrollarse canchas, torneos y comunidades de jugadores. El crecimiento es progresivo y todavía convive con la necesidad de generar más espacios, competencias y difusión.

En Mendoza, en cambio, la disciplina todavía no cuenta con una estructura formal consolidada. Por ahora, las experiencias son aisladas y se desarrollan en algunos clubes o espacios privados que incorporan canchas de manera puntual. El crecimiento nacional, sin embargo, abre la puerta a que el deporte pueda expandirse hacia nuevas provincias y encuentre cada vez más lugares donde practicarse.

Casi por casualidad

Yannuzzi es parte de esa nueva generación que comenzó a descubrir el pickleball casi por casualidad. Su relación con el deporte comenzó hace apenas tres años, cuando vivía en Estados Unidos y trabajaba como psicólogo en un programa de ayuda para niños y adolescentes. "Yo jugaba mucho al tenis, siempre a nivel amateur, y fui entrenador. Estaba acostumbrado a jugar acá en Buenos Aires, donde tenés tercer tiempo y un ambiente divertido. Allá jugaba y me volvía a mi casa", recordó.

Sus amigos fueron quienes lo acercaron al nuevo deporte. Al principio, Yannuzzi tenía los mismos prejuicios que muchos tenistas cuando escuchan hablar del pickleball. "Me decían: 'Probá el pickleball, vamos y nos tomamos una cerveza'. Yo veía el deporte y no le daba una oportunidad. Tenía todos los prejuicios", contó.

La experiencia terminó despertando su costado competitivo. "Tuve la suerte de jugar con gente que ya jugaba muy bien. A partir de ahí me picó el bichito. Dije: 'A este tipo le tengo que ganar'. Encontré la adrenalina que estaba buscando", relató.

En Argentina, la actividad cuenta con un sistema de clasificación conocido como DUPR, que permite medir el nivel de cada jugador.

En Argentina, la actividad cuenta con un sistema de clasificación conocido como DUPR, que permite medir el nivel de cada jugador.

Desde entonces, su vínculo con el pickleball creció. Comenzó a participar en torneos y a competir dentro del sistema internacional de clasificación DUPR, una herramienta que permite establecer el nivel desde categorías amateurs hasta los escalones más altos.

Ese recorrido fue el que finalmente le abrió las puertas del Mundial. Yannuzzi consiguió la clasificación en singles y dobles mixtos, mientras que otros integrantes de la delegación argentina competirán en dobles masculinos.

El desafío, sin embargo, también está fuera de la cancha. El viaje a Vietnam representa un esfuerzo económico importante y Yannuzzi decidió organizar una rifa para cubrir parte de los gastos. Además, trabaja junto con la Asociación Argentina de Pickleball para conseguir patrocinadores.

Hace apenas tres años, el pickleball era para él una invitación de amigos después de una jornada de tenis. Ahora es el motivo de un viaje de miles de kilómetros, el resultado de un proceso de aprendizaje y la oportunidad de vestir la camiseta argentina en un Mundial.

La llave para llegar a Vietnam

En Argentina todavía no existe un circuito profesional como en otros países, aunque la actividad cuenta con un sistema de clasificación conocido como DUPR. El rating permite medir el nivel de cada jugador y contempla desde los participantes amateurs hasta los profesionales. Los resultados obtenidos en los torneos alimentan el sistema y permiten que cada deportista siga su evolución.

Ese mecanismo fue clave para el sueño mundialista de Yannuzzi. El argentino logró clasificarse en singles y dobles mixtos, mientras que otros integrantes del equipo nacional consiguieron su lugar en dobles masculinos. La competencia tendrá series al mejor de cinco partidos, con singles masculino, singles femenino, dobles masculino, dobles femenino y dobles mixto.

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