A lo largo de mi trayectoria como profesor de educación física, como así también durante mi gestión en la función pública como secretario de Gobierno de la Municipalidad de Las Heras, he sostenido una convicción inquebrantable: el deporte no es un mero entretenimiento ni una actividad secundaria. El deporte es, ante todo, una herramienta poderosa de transformación social, una escuela de vida que abraza a nuestros jóvenes, les enseña valores, disciplinas y sentido de pertenencia, y les brinda un proyecto, propósito para alejarlos de la vulnerabilidad y el desamparo.
Cuando pensamos en el desarrollo deportivo de Mendoza, no podemos abstraernos de las necesidades reales de quienes están día a día en el patio del club, en el playón municipal o en la pista de atletismo. El deporte necesita instituciones que acompañen a quienes entrenan, compiten y representan a Mendoza. No estructuras que sobrevivan únicamente en el texto de una ley o requisitos administrativos que, lejos de facilitar el acceso a derechos, terminen convirtiéndose en una barrera para ejercerlos.
Con ese convencimiento de poner siempre al deportista en el centro de las políticas de Estado, impulsamos un proyecto para modificar la Ley Provincial N.º 6.457 de Ordenamiento del Deporte y la Recreación. La propuesta no elimina derechos; elimina burocracia. No debilita el sistema deportivo; lo actualiza. Y lo hace sobre la base de una premisa sencilla: el Estado debe servir al deportista y no obligar al deportista a servir a la burocracia.
Un hito de consenso en la Legislatura de Mendoza
Vivimos una jornada histórica para el deporte mendocino. La aprobación de la modificación de la ley en la Cámara de Diputados y Senadores se alcanzó por unanimidad. Este respaldo transversal no es un hecho menor: a pesar de los intensos debates, las diversas miradas y los valiosos aportes que enriquecieron el texto original a lo largo de su trámite legislativo, todas las fuerzas políticas acompañaron con su voto esta reforma.
Este consenso demuestra que cuando el objetivo es claro y beneficia directamente a nuestra comunidad, las diferencias partidarias ceden paso al bien común. Ambas cámaras comprendieron que adaptar nuestras leyes a las exigencias del presente es la mejor manera de responder al esfuerzo que realizan a diario nuestros atletas, sus familias, dirigentes y entrenadores.
Menos trámites, más tiempo para competir y crecer
La reforma aborda aspectos fundamentales que requerían una mirada ágil y pragmática. En primer lugar, la actualización sobre el Consejo Provincial del Deporte y la Recreación. Concebido originalmente como un órgano consultivo, la dinámica real del sistema deportivo provocó que sus funciones hayan sido asumidas eficientemente por la Subsecretaría de Deportes y por las propias federaciones y asociaciones deportivas de la provincia. Mantener estructuras nominales en el papel no fortalece a las instituciones; modernizar significa reconocer lo que funciona, dar participación amplia a los municipios, a las universidades y a las entidades adaptadas y paraolímpicas, ordenando las competencias con claridad.
Por otro lado, la reforma avanza solucionando una traba histórica vinculada al Documento de Identidad Deportiva (DID). En una época donde las federaciones gestionan digitalmente sus pases, aptos médicos, seguros y fichajes, exigir un trámite adicional resultaba una duplicación innecesaria de controles que provocaba demoras y contratiempos. Incluso, en muchos casos, burocratizaba el acceso a la Licencia Deportiva Especial a deportistas debidamente citados e integrados a sus competencias.
A partir de esta modificación, el otorgamiento de la licencia deportiva especial exigirá lo que verdaderamente importa: la certificación del evento y la condición de deportista federado, expedida por la institución correspondiente. Además, integramos de manera definitiva el Registro Único Deportivo (RUD) a la plataforma digital "Mendoza por Mí", haciendo los procesos más simples y accesibles para todos.
Cada norma debe ser evaluada no por la intención con la que fue creada, sino por los resultados que produce. Quienes conocemos el funcionamiento cotidiano de los clubes sabemos que el deporte mendocino necesita menos obstáculos administrativos y más tiempo para entrenar, competir y crecer. Esa es la finalidad de esta reforma: construir un Estado más moderno, más simple y más útil para quienes verdaderamente sostienen el deporte todos los días.
Una política pública de Estado sostenida en el tiempo
Esta modificación legislativa no surge de manera aislada. Se enmarca en una concepción clara y contundente que la gestión provincial viene llevando adelante de manera ininterrumpida desde el año 2015 a la fecha. Durante esta última década, el deporte ha sido asumido en Mendoza como una verdadera política de Estado.
Se ha invertido de manera estratégica en infraestructura deportiva comunitaria y de alto rendimiento, se ha apuntalado a los clubes de barrio como contención social primaria y se ha brindado un apoyo sistemático a los deportistas federados y de representación nacional e internacional. Entendemos que el desarrollo deportivo no es fruto de la casualidad, sino del acompañamiento institucional a lo largo del tiempo. Simplificar las leyes no es más que la consecuencia lógica de un Estado que busca superarse a sí mismo para ser cada vez más eficiente e inteligente.
El deporte como motor para transformar el futuro
Como profesor, he tenido la dicha de ver cómo una pelota, una camiseta o una cancha pueden cambiar el destino de un chico o una chica. El deporte enseña a levantarse tras la caída, a respetar las reglas y al rival, a comprender que los grandes logros se alcanzan en equipo y que la constancia y la disciplina le gana siempre al desánimo.
A nuestros jóvenes mendocinos quiero decirles: involúcrense en el deporte. Acérquense a un club, súmense a un equipo, practiquen una disciplina. Permítanse descubrir la capacidad transformadora que la actividad física tiene sobre sus vidas. En cada entrenamiento no solo están cuidando su salud física y mental, sino que están construyendo su carácter, tejiendo lazos de amistad para toda la vida y abriéndose puertas hacia un futuro lleno de oportunidades.
Por nuestra parte, el Estado provincial reafirma hoy su compromiso. Continuaremos trabajando, modernizándonos y eliminando barreras para ser un Estado inteligente, eficiente y cercano. Queremos seguir caminando al lado de cada deportista, de cada club y de cada familia mendocina, porque estamos convencidos de que, promoviendo el deporte, promovemos el desarrollo, el bienestar y la dignidad de toda nuestra ciudadanía.
* El autor es profesor de Educación Física y Senador Provincial.