Este año ha sido excelente para la jugadora mendocina de hockey Césped, Milagros del Valle Alastra, que compitió en los Panamericanos de la Juventud realizados en Asunción y donde el elenco juvenil albiceleste obtuvo la medalla de oro y terminó su año hockístico en el Mundial, de la especialidad realizado en la capital del vecino país, donde logró la presea de plata para la selección argentina sub 21. Obtuvo el galardón como "Rising Star of The Year" (Estrella Emergente del Año).
Este medio tuvo una fructífera entrevista con la jugadora que pertenece a los registros del club de la UN Cuyo y que obtuvo el galardón como estrella emergente Mundial en el Hockey Césped.
Una gran promesa que se hizo realidad en el Hockey Césped
Este año, Milagros Alastra, fue convocada al seleccionado mendocino de damas mayores, que intervino en el torneo argentino disputado en Rosario y donde las orientadas por Franco Medici obtuvieron una medalla de plata.
¿En que que momento de tu vida deportiva te encuentra este premio?
-En un momento de aprendizaje. Son mis primeros torneos internacionales con la Selección, así que predispuesta a seguir creciendo.
¿Cómo estas después del jugar el mundial?
-Después de la final, las sensaciones fueron de bronca y tristeza. Haber estado tan cerca, sumado al hambre de ganar y al convencimiento que tenía el equipo, hizo que la derrota se sintiera aún más dura. Con el paso de los días y en frío, empecé a dimensionar lo vivido y a darle el verdadero valor que tuvo el torneo, tanto en lo deportivo como en lo personal.
-En algún momento se habló que cambiaras de club ¿Te vas de la UN Cuyo?
-Sinceramente no he tomado ninguna decisión hasta el momento.
- A nivel personal, ¿qué es lo que se viene con el tema de los seleccionados nacionales?
-A comienzos del año que viene salen las nuevas circulares y convocatorias para iniciar el proceso junior (sub21) nuevamente.
-¿Qué fue lo mejor que tuvo esta selección argentina?
-El equipo tiene algo fundamental: armonía. Estábamos muy unidas y se generaron vínculos y amistades muy lindas, lo que nos permitió ir siempre en la misma dirección y trasladar esa confianza dentro de la cancha, en la que también nos caracterizamos por ser aguerridas para jugar.
Personalmente, me sentí muy cómoda y acompañada. Estoy feliz de haber compartido esta experiencia con ellas y muy agradecida con el cuerpo técnico, de quienes aprendí muchísimo.
¿Cuál fue el otro partido complicado aparte de la final?
-Creo que al ser un mundial todos los partidos se presentaron con distintos desafíos. En nuestro camino nos cruzamos con más de un rival complicado, lo que fue positivo para ir mejorando y puliendo detalles para seguir avanzando en la competencia.