5 de julio de 2026 - 09:57

"Me crucé con un gato negro": la racha de mala suerte que persigue a Max Verstappen y Red Bull en 2026

Max Verstappen señala al límite de costos como el gran obstáculo para mejorar un monoplaza que sufre fallos mecánicos y falta de ritmo.

Max Verstappen atraviesa su momento más crítico en la Fórmula 1 tras clasificar séptimo en Silverstone. Entre problemas de motor y una falta de ritmo evidente, el piloto de Red Bull ha decidido descartar públicamente cualquier posibilidad de luchar por el título mundial en 2026, señalando una acumulación de infortunios inusual para el equipo.

La frustración del neerlandés no se limita a un resultado aislado en Gran Bretaña. Durante la clasificación, Verstappen se vio lastrado por un fallo en su unidad de potencia que condicionó su posición en la parrilla. Sin embargo, el análisis del piloto indica que, incluso sin ese inconveniente, el coche carece del ritmo necesario para competir en la parte delantera.

El Red Bull de Max Verstappen en Austria.

El Red Bull de Max Verstappen en Austria.

Los problemas de Red Bull con la gestión de energía

El diseño del RB22 y su motor parecen no adaptarse a circuitos donde la gestión de la energía es determinante, una situación que se repite en Silverstone. Esta debilidad técnica anticipa un panorama complicado para las próximas citas en Spa-Francorchamps y Monza, trazados donde el piloto espera sufrir de la misma manera. Según Verstappen, la categoría atraviesa una fase de "carreras yo-yo" debido a estos sistemas de energía.

A diferencia de la remontada que el equipo protagonizó tras el parón de verano en temporadas anteriores, la estructura de la competición actual impide que la historia se repita. La explicación reside en el límite de gastos, que restringe la posibilidad de introducir mejoras constantes al monoplaza. "Seguiremos evaluando las cosas carrera a carrera, pero en circuitos limitados por la gestión de energía sufrimos más", explicó el piloto.

La racha de contratiempos incluye fallos en el alerón trasero en Austria, un retiro desde la segunda posición en Mónaco y problemas mecánicos incluso fuera de la Fórmula 1. Ante esta sucesión de eventos, el piloto utilizó una metáfora específica para describir su situación actual: "Es casi como si me hubiera cruzado con un gato negro". Aunque afirma no ser alguien supersticioso, reconoce que la cantidad de infortunio en 2026 resulta sorprendente.

El piloto manifestó también su deseo de que llegue pronto el parón de verano, aunque bromea asegurando que este no será lo suficientemente largo. Por ahora, el enfoque se centra en sobrevivir a las carreras donde el motor Red Bull es menos competitivo. El equipo deberá gestionar una temporada que se siente muy diferente a las victorias dominantes del pasado reciente.

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