Boca Juniors dio el primer golpe del mercado y oficializó la llegada de Ángel Romero como refuerzo para la temporada 2026. El delantero paraguayo de 33 años arribará a Buenos Aires en condición de agente libre, luego de rescindir su vínculo con Corinthians, y se convertirá en la primera incorporación de la gestión encabezada por Juan Román Riquelme.
Antes de viajar, el atacante habló sobre su salida del club brasileño y el desafío que se le presenta en el fútbol argentino. “Se dio la salida del Corinthians, evaluamos algunas opciones y apareció un club grande, con historia y grandeza. Tengo a mi familia conmigo y quiero adaptarme rápido al mundo Boca para hacer mi trabajo de la mejor manera”, expresó en declaraciones difundidas por ESPN.
Riquelme y el antecedente familiar
Romero destacó el rol determinante que tuvo Riquelme en la negociación. “Cuando el llamado viene de Román y de Boca, al jugador lo seduce mucho. Fue todo muy simple”, explicó. En ese contexto, también fue clave la participación de su hermano Óscar, con pasado reciente en el Xeneize. “Román habló con él para preguntar por mi situación. Después fue cuestión de cerrar detalles y esperar los papeles”, agregó.
El atacante confirmó que el acuerdo será por una temporada, con opción de extenderlo: “Si todo está bien, la idea es firmar por un año con opción a otro más”. Romero llega tras una extensa trayectoria en Corinthians, donde disputó 363 partidos, convirtió 62 goles y dio 29 asistencias, sumando sus dos ciclos en el club paulista, con el que recientemente conquistó la Copa de Brasil.
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Romero, que viene del Corinthians, es un jugador con mucha experiencia. En su llegada llenó de elogios al club Xeneize.
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Un contrato a corto plazo
Motivado por el nuevo desafío, el paraguayo dejó en claro que entiende la magnitud del club al que arriba. “Tengo 33 años y mucha experiencia. Vengo de un club donde se vive el fútbol las 24 horas y ahora me toca estar en uno de los más grandes del mundo”, señaló.
También se refirió a la exigencia que implica jugar en la Ribera y a su estado físico. “La presión en Boca es máxima. Estuve casi un mes sin competir después de la Copa de Brasil y necesito recuperar ritmo. No es lo mismo entrenar solo que en grupo. Hay muchos partidos y desafíos importantes”, advirtió.
El consejo de Alfaro y lo que viene
Además, reveló que mantuvo una charla con Gustavo Alfaro, actual entrenador de la selección paraguaya y ex DT de Boca. “Me contó cómo es el mundo Boca porque ya lo vivió. Siempre está pendiente de nosotros y de nuestras carreras”, contó Romero, quien sigue en la órbita del seleccionado albirrojo de cara al próximo Mundial.
En las próximas horas, Ángel Romero se someterá a la revisión médica y luego quedará a disposición del entrenador Claudio Úbeda. Mientras Boca ya comenzó el Torneo Apertura con una victoria y se prepara para un nuevo regreso a la Copa Libertadores, el delantero aguarda por su puesta a punto y su esperado debut con la camiseta azul y oro.