Pese a la amenaza de la tormenta de Santa Rosa, el Bautista Gargantini volvió a ser una fiesta. Las tribunas se fueron poblando a medida que el sol se animaba a aparecer en el Parque, y el pueblo leproso no falló: acompañó, cantó y empujó a Independiente Rivadavia en una tarde que terminó siendo inolvidable.
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Independiente Rivadavia vs Argentinos
Ramiro Gómez
El equipo de Alfredo Berti consiguió un triunfazo ante Argentinos Juniors, se metió en zona de copas y alimentó el sueño del pueblo Azul. Pero la jornada dejó mucho más que fútbol.
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Independiente Rivadavia vs Argentinos Juniors.
Ramiro Gómez
Una de las postales más emotivas fue la presencia de Luciano “Cheche” Sánchez. El jugador, formado en las inferiores del club, volvió al Gargantini como jugador de la reserva de Argentinos, que días atrás enfrentó a la Lepra en la Ciudad Deportiva. Luego de dos años sin jugar por una dura lesión de rodilla, el Cheche recibió el cariño de todos: hinchas, compañeros y viejos conocidos del mundo azul.
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Golazo y calma total. Matías Fernández y un festejo zen para una tarde consagrada en el Parque.
Ramiro Gómez
Y mientras el partido se encendía y el Bicho apretaba con todo en el final, el aliento no paraba en la popular. En la tribuna, la hinchada rugía con fuerza,"Dale, dale, dale Lee, dale Le..."
Como para dejar claro que, incluso en la tormenta, la Catedral late fuerte.
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Con el puño apretado. Ezequiel Centurión fue el sostén del equipo y la figura en una gran tarde Azul.
Ramiro Gómez
El cierre fue con emoción y sufrimiento. El Bicho empujó con todo, pero apareció Ezequiel Centurión con una actuación brillante para sostener la victoria. La familia Azul celebró en casa, en una tarde de sol, lluvia, festejos y el primer triunfo en casa en el torneo.