La FIFA anuló las entradas del Mundial 2026 que habían sido asignadas sin costo a unos 60 aficionados debido a un fallo en el sistema de su sitio web oficial, según un comunicado al que accedió ESPN.
Unas 60 personas habían recibido entradas sin costo por un error en el proceso de pago. La FIFA reconoció la falla, anuló los tickets y ofreció a los usuarios abonarlos al precio correcto.
La FIFA anuló las entradas del Mundial 2026 que habían sido asignadas sin costo a unos 60 aficionados debido a un fallo en el sistema de su sitio web oficial, según un comunicado al que accedió ESPN.
De acuerdo con el organismo rector del fútbol mundial, los boletos fueron emitidos “sin cargo (0 USD)” a raíz de un problema durante el proceso de pago. Las entradas afectadas corresponden a partidos de la fase de grupos que se jugarán en Toronto, y no incluyen encuentros en Estados Unidos. Entre las selecciones involucradas en esos partidos figuran Canadá, Bosnia y Herzegovina, Ghana, Panamá, Alemania, Costa de Marfil, Croacia, Senegal e Irak.
“La FIFA lamenta el error y las molestias ocasionadas”, indicó la entidad en su comunicación, donde además aclaró que las localidades “permanecen reservadas” y que los usuarios afectados fueron invitados a regularizar el pago correspondiente. El incidente se produjo el 21 de mayo.
Mientras continúa el proceso de venta de entradas para el torneo, que comenzará en Ciudad de México con el partido inaugural entre México y Sudáfrica a las 16 (hora argentina), el episodio se suma a las controversias que rodean la comercialización de tickets.
Según informó ESPN, el sistema de venta de entradas se encuentra bajo revisión por parte de las fiscalías de Nueva York y Nueva Jersey por posibles infracciones a normativas de protección al consumidor. Entre los puntos cuestionados figura el esquema de “precios dinámicos” implementado por la FIFA, cuya aplicación -y el eventual ajuste de valores según la demanda- todavía genera dudas entre los compradores.
El precio de los boletos para el Mundial 2026 es considerablemente más elevado que en ediciones anteriores, algo que la FIFA justifica como necesario para recaudar miles de millones de dólares destinados a las federaciones miembros para el desarrollo global del fútbol. El organismo asumió el control directo de la fijación de precios y la comercialización de entradas al internalizar la gestión del torneo, una tarea que en ediciones previas estaba a cargo de los comités organizadores locales de los países anfitriones.