El fútbol nacional lo esperaba con los brazos abiertos, pero finalmente James Rodríguez no volverá a Argentina. Después de haber sido ofrecido a Platense y Estudiantes, y sondeado por Banfield, el volante definió su futuro y jugará en la MLS. Fue presentado oficialmente como nuevo refuerzo de Minnesota United, donde buscará ser protagonista y llegar con rodaje al Mundial.
Se fue al final a la MLS
El crack cafetero firmó un contrato por solo seis meses, hasta junio, con una cláusula que permite extenderlo hasta el final de la temporada, en función del rendimiento deportivo y la adaptación al equipo.
"Estoy en una etapa única, grande y en cinco meses tengo la Copa del Mundo. Estoy en una etapa en la que no puedo fallar, tengo que hacer las cosas bien. Estoy muy enfocado con eso, fue uno de los puntos grandes para venir al Minnesota. El club dejó claro en lo que me puede ayudar. Puedo adaptarme en el país, pues acá se juega la Copa del Mundo. Espero estar bien, voy a estar bien para poder ganar, para ayudar", explicó sobre su decisión de sumarse a Minnesota United.
A su vez, reveló que tuvo una charla clave con Néstor Lorenzo que hizo inclinar la balanza: “He estado en contacto el profe. Él sabe todos estos pasos (para llegar a este equipo). Me dijo que no lo pensara, que es una liga en la que podría estar bien, y que aquí va a ser la Copa Mundo. Entonces sería un paso fácil para mí”.
De esta manera, James usará la MLS como trampolín pensando en el Mundial 2026, que se disputará justamente en Norteamérica. Un eventual cruce con Lionel Messi, figura estelar de la liga, solo sería posible en instancias decisivas, ya que Minnesota United e Inter Miami compiten en conferencias distintas.