Clásico caliente entre Independiente de Avellaneda y Racing por la fecha 13 del Torneo Apertura de la Liga Profesional. No sólo por lo acontecido dentro de los límites del terreno de juego, sino también por lo sucedido fuera del mismo con los incidentes que involucraron el banco de suplentes visitante.
Todo comenzó a los 36 minutos, luego del penal errado de forma increíble por Adrián Maravilla Martínez. Después de picarla por encima del travesaño, la temperatura subió con las cargadas de los jugadores del Rojo y la respuesta llena de rabia de los futbolistas de la Academia. Esta disputa pareció calmarse cuando la visita sacó del medio, pero todo recién había comenzado.
Incidentes entre Independiente de Avellaneda - Racing Club:
En ese lapso de tiempo, comenzó a darse un fuerte entredicho entre los hinchas de Independiente y el banco de suplentes de Racing, que decantó en una suspensión momentánea. Un integrante del cuerpo técnico de Gustavo Costas se metió corriendo al campo de juego, y sin entender demasiado el árbitro tuvo que frenar las acciones para corroborar que sucedía.
Allí, quedó claro que la situación era grave. Algunos simpatizantes locales habían empezado a arrojar diversos elementos hacia la delegación rival, y en un instante lograron romper una parte de la estructura que cubre al banco, dejando un espacio al descubierto entre el mismo y las tribunas.
Si bien la disputa sobre como continuar se extendió durante varios minutos, en los cuales incluso se planteó la chance de que suplentes y cuerpos técnicos cambiaran de banco para evitar mayores complicaciones (se terminó descartando), el jefe del operativo policial le prometió al colegiado que estaban dadas las garantías, y colocó un cordón de efectivos de seguridad en la zona para evitar mayores disturbios.
Así se terminó de jugar el primer tiempo, lo que permitió que en los quince minutos de descanso esa zona quede arregalada por empleados de Independiente, y el partido pudiera seguir.