Héctor Paletta, el árbitro que tuvo a cargo el manejo del VAR en el Superclásico entre River y Boca por la Liga Profesional, rompió el silencio y se defendió de las críticas por la acción entre Martínez Quarta y Blanco, que todo el cuadro local pidió como penal. Además, negó ser hincha del elenco de La Ribera.
En declaraciones a C5N, el juez salió a justificar su determinación de no llamar al árbitro principal, Darío Herrera, para que cambiara su decisión. "Un equipo arbitral de campo valoró que hubo un contacto, que ese contacto no tuvo la suficiente fuerza. Yo en las cámaras coincidía, no tuve evidencia de un error claro", lanzó.
Respecto al motivo por el cual no veía evidencias de una clara equivocación, Paletta contó: "Yo en las ímagenes coíncidia, no tenía evidencias de un elefante, como nosotros le llamamos. Sigo sosteniendo que, hay una imagen que parece más, pero es muy poca evidencia para corregir esa decisión de campo".
El encargado del VAR reconoció que hubo contacto del defensor de Boca sobre el de River, pero opinó que este último lo exageró. "Yo coincido que el brazo de referencia que pone Blanco sobre la espalda cuando Martínez Quarta, que mide 1,80 metros y pesa 80 kilos, se está desplazando hacia atrás. En cuanto siente el brazo exagera la caída. Martínez Quarta se tira en el piso, se toma la espalda, parecía que le habían pegado en la espalda. Toda la evidencia era para apoyar la fuerte decisión de campo. Era una jugada gris", detalló.
Paletta negó ser hincha de Boca: "No soy fanático de ningún club"
De forma paralela a la acción no sancionada como penal para River, comenzó a viralizarse una frase dicha hace un tiempo atrás por su hermano Gabriel, que jugó en Boca. Héctor, sin esquivar la pregunta, desmintió ser hincha del Xeneize. "Yo no soy fanático de ningún club de fútbol. Está la declaración esa de Gabriel en un momento... nosotros somos cuatro hermanos, uno es hincha de River y Gabriel es hincha de Boca".
Por último, el colegiado lamentó que su tarea como árbitro haya terminado en amenazas y malos momentos personales y familiares. "Filtraron mi teléfono, recibí llamados, amenazas", confesó.