Las pruebas de ensayo entre viernes y sábados fueron parejas y hubo sorpresas y medias, pero al final la historia nos dirá que Mc Laren con su dupla dorada compuesta por Norris y Piastri pasan por un momento mágico y en el sector opuesto, si bien repuntando, por momentos, en algo: Pierre Gasly y Franco Colapinto dueños por ahora de las dos butacas de los Alpine, maquinas de lindos colores, pero unas batatas al fin, tratan de pelear contra la adversidad
Dicen que este domingo habrá lluvias sobre el circuito de Spa-Francorchamps donde se desarrollará la carrera final de la decimotercera fecha del Campeonato Mundial de Fórmula 1: GP de Bélgica, pero esperemos que el pronóstico falle.
Se cierra la clasificación con un 1-2 de McLaren y la pole para Lando Norris delante de su compañero Oscar Piastri. Hubo suspenso hasta el final, con Leclerc (3°) y Russell (6°) amenazando ese dominio con algunos parciales que lo ilusionaban. Verstappen quedó 4°.
La carrera principal a 44 vueltas se realizará este domingo a partir de las 10 de la mañana de Argentina.
Mejoró en algo Franco Colapinto, que largará 17° y habrá que ver si la carrera final es tan pareja como han sido los ensayos y nos da una sorpresa, tal como la dio el japonés Yuki Tsunoda que saldrá séptimo en el GP de Bélgica.
Un alerón más descargado le permitió al argentino ser más competitivo en el grupo de los más autos lentos y logró quedar por delante de Kimi Antonelli (Mercedes) y los Aston Martin de Fernando Alonso y Lance Stroll. Franco lo siente insuficiente: “No es lo ideal no pasar, pero creo que es lo que hay, y tenemos que seguir trabajando”. En el sector 3 es la mayor pérdida del Alpine, en un circuito muy veloz donde su motor no empuja tanto.
La carrera del domingo será a las 10 (hora argentina), a 44 vueltas al circuito con una longitud de 7,004 km. Será la séptima competencia en la temporada para Franco Colapinto, que no suma puntos todavía en el Mundial que está desarrollando su decimotercera fecha. largará 17° y su coequiper: 13°
En una de esas suman. Soñar no cuesta nada.