A pocos días de que comience el Mundial 2026, la atención del mundo futbolístico no está centrada únicamente en las grandes estrellas consagradas, sino en un inesperado defensor de Nueva Zelanda: Tim Payne.
Un experimento de un influencer argentino convirtió al defensor de Nueva Zelanda en viral en las redes sociales. Pasó de ser casi un desconocido a lograr que superara el millón y medio de seguidores antes del inicio del torneo.
A pocos días de que comience el Mundial 2026, la atención del mundo futbolístico no está centrada únicamente en las grandes estrellas consagradas, sino en un inesperado defensor de Nueva Zelanda: Tim Payne.
Lo que comenzó como una propuesta lúdica en redes sociales se transformó en un fenómeno global que ha unido a fanáticos de diversas nacionalidades bajo una misma consigna: convertir al futbolista "menos conocido" en el gran protagonista de la Copa del Mundo.
La iniciativa fue lanzada por el creador de contenido argentino Valen Scarsini, quien propuso a sus más de 500.000 seguidores elegir a un jugador con escasa presencia digital para "bancarlo" de forma masiva.
Tras investigar las listas de convocados, Scarsini dio con Payne, lateral derecho del Wellington Phoenix, quien en ese momento apenas contaba con 4.715 seguidores en Instagram.
El impacto de la campaña fue inmediato y devastador. En menos de 24 horas, Payne superó los 835.000 seguidores, y para este viernes ya alcanzó la cifra de 2 millones de seguidores.
Sus publicaciones pasaron de tener unos pocos cientos de "me gusta" a superar las cien mil interacciones, inundándose de comentarios en español que lo proclaman como el "jugador del pueblo".
Medios como TyC Sports y reconocidos influencers como TheGrefg, Juampa Zurita y Grego Rosello se sumaron a la movida con mensajes de aliento.
Incluso, el fervor de los fanáticos llegó al punto de editar su perfil en Wikipedia, comparándolo con leyendas como Pelé o Messi, y creándole canciones originales de cara al certamen.
Timothy John Payne, nacido en 1994 y con experiencia previa en clubes de su país, el Reino Unido y Estados Unidos, recibió la noticia con sorpresa y gratitud.
A través de un video en su perfil, el defensor agradeció en un esforzado español el "amor de todo el mundo" y el apoyo recibido para la difícil tarea de ayudar a Nueva Zelanda a conseguir su primer triunfo mundialista.
Por su parte, Scarsini admitió que la campaña "se le fue de las manos" por la magnitud alcanzada, y ya planea viajar al Mundial para conocer personalmente a la leyenda que él mismo ayudó a forjar en el ecosistema digital. Este caso queda registrado como una prueba del enorme poder de las redes sociales en el fútbol moderno, donde un jugador prácticamente desconocido puede volverse una celebridad mundial en cuestión de horas.