El empate sobre la hora, con mucho de coraje, no hizo más que agrandar la imagen de este Gimnasia y Esgrima de Ezequiel Medrán. Once partidos ha disputado el Lobo ya de forma oficial en lo que va de la temporada (10 por la Primera Nacional y 1 por Copa Argentina) y aún no registra derrotas.
El dato, que podría quedar atrapado en las redes de las frías estadísticas, permite desentrañar una virtud de este equipo: con este cuerpo técnico, perdió solo tres de los últimos 20 partidos oficiales. Así, el equipo muestra una gran capacidad de adaptación a distintos escenarios y compite en cualquier contexto.
No en vano estuvo a tan solo 90 minutos del salto a la Liga Profesional durante la temporada anterior. Y de cara al 2025, Ezequiel Medran perdió nombres importantes en la estructura del equipo y sin embargo consiguió reconstruirlo en apenas un par de semanas. Así, arrancó con todo y apenas el Santo tucumano le iguala la campaña, con idénticos números desde el juego, pero con menor poder de fuego frente al arco rival.
Gimnasia y Esgrima
La marcha del equipo en la competencia invita a soñar con algo más que competir.
Gentileza
Hace lo que tiene que hacer
Gimnasia es un equipo de buenas intenciones, aunque no por ello es inocente. Reconoce cuando se puede jugar y lo hace. Y cuando no, pelea los partidos. Algo de eso pasó en Isidro Casanova, donde Almirante Brown lo complicó casi sin hacer méritos y terminó consiguiendo un premio al esfuerzo en el minuto final: 1-1 y conservación del invicto y el liderazgo.
Una prueba de carácter. Una muestra de coraje y fe. La caída en la definición ante San Martín (SJ) había dejado una cuenta pendiente con este aspecto y en la actual temporada parece dotado de otro espíritu. No estamos diciendo que no vaya a perder, pero este Lobo será un hueso muy duro de roer.
Central Norte de Salta es la próxima estación de este Lobo que tiene a Nicolás Ferreyra y a Jeremías Rodríguez Puch como sus máximos goleadores, con 5 y 4 tantos, respectivamente. Ahí tiene una chance para mejorar aún más el panorama, teniendo en cuenta que ganó uno solo de los últimos cuatro partidos que jugó. El resto fueron empates.
Mientras, el hincha se frota las manos, pensando en que las cosas pueden ser diferentes esta vez. No tenemos porqué dudarlo.