La FIFA confirmó oficialmente a los tres árbitros argentinos que impartirán justicia en el Mundial 2026: Facundo Tello, Darío Herrera y Yael Falcón Pérez. Sin embargo, la gran sorpresa fue la ausencia de Nicolás Ramírez. Pese a su excelente presente, el referí de González Catán quedó fuera por razones administrativas.
Ramírez es, para muchos especialistas y jugadores, el mejor árbitro de la actualidad en el país. Su designación para los clásicos más importantes de los últimos dos años avala su alto rendimiento en la competencia local. No obstante, su consolidación en Primera División ocurrió cuando el proceso de selección de la FIFA ya estaba avanzado.
Nicolás Ramírez.jfif
La AFA le puso fin al misterio y designó a Ramírez, quien estará acompañado por Lucas Novelli, en el VAR.
El riguroso proceso de selección de la FIFA
La explicación de su ausencia radica en los tiempos de la entidad máxima del fútbol. La FIFA comenzó a armar su lista de precandidatos inmediatamente después de finalizar el Mundial de Qatar 2022. Durante ese periodo inicial, se realizaron seminarios y campamentos de entrenamiento que son de carácter obligatorio para ser elegible.
Como Ramírez alcanzó su pico de exposición hace aproximadamente dos años, no formó parte de esas instancias formativas primordiales. Este desfasaje lo dejó fuera automáticamente, independientemente de que esta semana haya tenido que reemplazar a Tello en partidos de la Copa Libertadores por su probada capacidad técnica.
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Yael Falcón Pérez, Facundo Tello y Darío Herrera son los tres elegidos como árbitros principales, récord para el país.
En cambio, los tres árbitros elegidos cuentan con un currículum que se ajusta a las exigencias del organismo internacional. Facundo Tello ya tiene la experiencia de haber dirigido en Qatar 2022, incluyendo el cruce de cuartos de final entre Marruecos y Portugal. Por su parte, Yael Falcón Pérez llega con el respaldo de haber estado en los Juegos Olímpicos de París 2024 y el Mundial de Clubes.
Finalmente, Darío Herrera aporta una vasta trayectoria en finales de Copa Libertadores y partidos de alta tensión en Sudamérica. Para Nicolás Ramírez, la oportunidad mundialista deberá esperar al menos cuatro años más. El proceso para la cita de 2030 será su próximo gran objetivo, ya con los tiempos necesarios para cumplir con el cronograma de capacitación.