El Monumental hervía de impaciencia cuando River no encontraba los caminos pese a jugar con un hombre más. En ese escenario crítico de octavos de final, la jerarquía de los campeones apareció para poner orden. Una asistencia magistral de Juanfer Quintero permitió que Marcos Acuña estampara un empate necesario para seguir con vida.
El clima en Núñez pasó de la expectativa al murmullo en apenas cuarenta y cinco minutos. River Plate enfrentaba a San Lorenzo en una instancia decisiva del Torneo Apertura 2026 con una ventaja numérica evidente tras la expulsión de Matías Reali en el primer tiempo. Sin embargo, el equipo se fue al descanso bajo el cántico de exigencia de su propia gente.
La parálisis ofensiva del local se rompió recién a los 10 minutos del segundo tiempo. Marcos Acuña, que venía siendo uno de los puntos más altos del semestre por su despliegue físico, decidió romper el molde proyectándose al ataque. Descargó la pelota hacia el centro con Juan Fernando Quintero y atacó el espacio vacío por la banda izquierda.
La pincelada de Juanfer Quintero y la volea del Huevo Acuña para que River empate
El mediocampista colombiano leyó el movimiento del lateral con la precisión que lo caracteriza. Juanfer esperó el segundo justo y metió una pelota bombeada al segundo palo. Acuña, libre de marca por detrás de toda la defensa azulgrana, sacó una volea cruzada que dejó sin opciones al arquero Orlando Gil.
El festejo fue un desahogo total cuando el defensor gritó el empate con furia e inmediatamente corrió a buscar la pelota para apurar el reinicio. Esta actitud de liderazgo fue clave en un contexto donde River arrastra una racha negativa de 19 torneos sin poder llegar a una final en series de eliminación directa.
Este fue el segundo gol oficial de Acuña con la camiseta de River, ya que el primero ocurrió el 12 de mayo de 2025 en un 3-0 frente a Barracas Central.