La comunidad del atletismo de Australia confirmó el fallecimiento repentino de Natasha Ward, especialista en carreras de medio fondo de 21 años. La noticia, difundida por Athletics New South Wales y el Sutherland District Athletics Club el pasado 30 de julio, ha generado conmoción al tratarse de una deportista en pleno ascenso competitivo.
Ward se encontraba en una etapa de consolidación profesional tanto en las pistas como en su formación académica. Además de ser una corredora destacada en distancias de 400, 800 y 1500 metros, cursaba la carrera de Ciencias del Ejercicio y del Deporte en la Universidad Macquarie de Sídney.
El impacto de un deceso sin explicaciones oficiales
A pesar del impacto público, las entidades deportivas y la familia han optado por no precisar la causa del fallecimiento hasta el momento. En el comunicado conjunto emitido por Athletics NSW, se solicitó cautela y respeto por la privacidad del entorno cercano, enfatizando la importancia de acompañar a la familia en este periodo de duelo.
La trayectoria de Ward la llevó a medirse con figuras de renombre del atletismo australiano, como Morgan Mitchell y Claudia Hollingsworth, durante los Campeonatos Australianos de 2024. Su club la describió como una integrante activa que participaba en relevos tanto de verano como de invierno, siempre dispuesta a colaborar con sus compañeros cuando un equipo necesitaba una atleta.
Semanas antes de su muerte, Ward continuaba con su rutina habitual, que incluía trabajar en una tienda Nike en Birkenhead. Testimonios de clientes en redes sociales recordaron su disposición para explicar las diferencias técnicas entre el calzado de atletismo y su calidez al atender al público poco antes del desenlace.
¿Qué otra tragedia golpeó recientemente al atletismo australiano?
Este suceso ocurre poco después de otra tragedia que golpeó al deporte del país oceánico. Recientemente, la velocista Jemma Stapleton, de 25 años, perdió la vida en un accidente de motocicleta durante unas vacaciones familiares en Tailandia.
Las federaciones y clubes de la región han multiplicado los mensajes de condolencia mientras la Universidad Macquarie y el club Sutherland lamentan la pérdida de una estudiante y atleta cuya determinación inspiraba a sus pares.