25 de abril de 2026 - 21:07

El clásico se empieza a jugar en la tribuna y el Lobo ya se hace sentir

El banderazo de los hinchas de Gimnasia hizo latir la previa de un cruce que promete marcar otro capítulo fuerte en el fútbol mendocino mañana en el estadio Bautista Gargantini, entre Independiente Rivadavia y Gimnasia y Esgrima. Locura mensana.

Un sentimiento. Un acto de amor incondicional. Esa pasión que no tiene medida, ni acá ni allá. Que no se explica y que no deja de asombrar, ni a propios ni a extraños. Pasión futbolera, le dicen.

Un clásico con historia, de esos que hacen volar la imaginación de los memoriosos. De esos que vuelven a despertar pasiones que parecían dormidas en el tiempo: la Lepra y el Lobo, el Lobo y la Lepra. Un duelo con más de un siglo de vida que hace estallar todo el folclore del fútbol mendocino.

El clásico mendocino, el clásico del Parque, se vive con todos los colores: azules y blanquinegros. Este domingo tendrá una nueva cita en el estadio Bautista Gargantini, donde Independiente Rivadavia vs Gimnasia y Esgrima volverán a verse las caras en un choque histórico. Un hito para el fútbol local, en uno de sus mejores momentos deportivos, con todas las miradas puestas en este cruce de gigantes.

Un clásico histórico

Y como manda la historia, nadie quiere quedarse afuera. Aunque sea en rodeo ajeno, los hinchas mensanas dijeron presente: coparon las inmediaciones del hotel donde concentra el equipo que dirige Darío Franco. Cientos de blanquinegros se juntaron para alentar, para hacer sentir el aguante en la previa de un partido que ya se juega desde la tribuna.

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Los 33 más presentes que nunca

“Vayas donde vayas, esta es la hinchada que te alienta… ¡Vamos Lobo a ganar, que el Parque está de fiesta!”. El canto bajó con fuerza, con emoción, con ese delirio que solo entiende el que lo vive. Los del Pituco armaron su propio escenario, rodearon el hotel y tuvieron su respuesta: los jugadores se asomaron para agradecer semejante banderazo, ese respaldo incondicional que empuja.

Un mundo mensana en pleno centro mendocino, queriendo hacerse sentir local en la antesala de un clásico que ya late fuerte. Que ya se siente.

El fútbol está de fiesta. Y hay que celebrarlo. Sin que nada empañe este gran momento de nuestra pasión, de la mano de los clubes más grandes de la provincia que vuelven a cruzarse en un nuevo capítulo, en un clásico de Primera.

Que sea fútbol.

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