Después de un lunes con tensiones, que incluyó una fuerte charla con los jugadores producto de la derrota conVélez, este martes Juan Román Riquelme amaneció con una noticia que lo interpelará ante la Justicia. El presidente fue acusado en el Fuero Penal Federal por administración fraudulenta.
La denuncia fue presentada por Walter Federico Klix, Director Nacional de Precursores Químicos del Ministerio de Seguridad de la Nación y socio activo de Boca N° 113.265, en el Juzgado Criminal y Correccional N°39 a cargo de Santiago Bignone. El caso será investigado por el fiscal Carlos Vasser.
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Klix, que hizo carrera en el PRO de la mano de Mauricio Macri y fue candidato y jefe de campaña de José Beraldi en 2019, asegura que probará que Riquelme montó un “mercado negro” y “un esquema mafioso” a través del cual “se manipulan y distribuyen entradas, localidades y protocolos con un único fin: enriquecerse ilícitamente y consolidar un esquema de control político dentro del club”.
Es la segunda embestida judicial del funcionario cercano a Patricia Bullrich, la anterior fue por “asociación ilícita” y fue archivada el año pasado en Comodoro Py por “falta de pruebas”. Ahora, asegura tener 102 testigos, chats, fotos y videos.
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La presentación acusa, además de la participación del presidente, al secretario Ricardo Rosica y a todos los miembros de la Comisión Directiva, de quienes Klix busca probar que forman parte de la “defraudación” y están dentro de una estructura que configura “una asociación ilícita”.
Hasta el momento, no se han conocido pronunciamientos oficiales por parte de Riquelme ni de la dirigencia de Boca Juniors sobre esta denuncia, que ahora deberá ser analizada por la Fiscalía a cargo para determinar si corresponde avanzar con una investigación formal.
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Los cuatro puntos más importantes que apuntan contra Juan Román Riquelme en la denuncia
Los ítems en los cuales el presidente de Boca se ve perjudicado debido a la denuncia son: manipulación fraudulenta de la condición de socio, subdeclaración de ingresos millonarios, ventas clandestinas de protocolos y entradas y, liberación irregular de molinetes y desactivación del control de presentismo.
La presentación judicial abre un nuevo foco de conflicto en la vida institucional de Boca y suma presión sobre la figura de Juan Román Riquelme en un momento sensible, tanto en lo político como en lo deportivo. Mientras la Justicia evalúa si la denuncia prospera y da lugar a una investigación formal, el episodio vuelve a exponer la fuerte polarización que atraviesa al club y anticipa un clima de tensión que, inevitablemente, también impacta en el día a día del mundo xeneize.