Nicolás Varrone vivió un fin de semana de contrastes extremos en el Gran Premio de Miami de Fórmula 2. Tras rozar el podio el sábado con una actuación magistral, el piloto argentino enfrentó el caos climático y los incidentes en pista durante la jornada del domingo. Un toque inoportuno sepultó sus chances de sumar.
La actividad comenzó de forma inmejorable para el hombre del Van Amersfoort Racing. Durante la carrera Sprint del sábado, Varrone largó quinto y demostró un ritmo de altísimo nivel al marcar el récord de vuelta con un tiempo de 1m42s167. Tras un duelo electrizante con el paraguayo Joshua Durksen, logró cruzar la meta en la cuarta posición, sumando sus primeros puntos en la temporada 2026.
La consagración fallida en el asfalto mojado de Florida
Sin embargo, la carrera principal del domingo cambió el escenario por completo debido a las fuertes lluvias que invadieron el circuito. La largada se demoró 15 minutos y se realizó tras tres vueltas detrás del auto de seguridad. Aunque Varrone partía desde el quinto lugar con una expectativa alta, un exceso en la primera curva lo hizo caer rápidamente hasta el décimo puesto.
La pista empapada y el spray dificultaron la visibilidad de todos los competidores. A pesar de los múltiples ingresos del Safety Car, el argentino logró recuperarse tácticamente y se ubicó en el séptimo lugar de forma momentánea. El objetivo de volver a sumar puntos parecía estar al alcance de la mano, pero la tensión del pelotón central derivó en un incidente crítico a falta de 20 minutos para el cierre.
El impacto de las sanciones y el clima extremo
En un intento de sobrepaso tras la recta larga, el auto de Varrone impactó contra el de Martinius Stenshorne. El choque también involucró a Laurens van Hoepen y dejó al coche del argentino con daños visibles en la trompa. Los comisarios deportivos no tardaron en actuar y le aplicaron una sanción de 10 segundos, sumada a la obligación de pasar por los boxes para reparar los daños mecánicos.
Esta cadena de eventos lo mandó al fondo del clasificador. Varrone terminó cruzando la bandera a cuadros en el puesto 13, perdiendo una oportunidad inmejorable de consolidarse en la tabla general tras haber mostrado el auto más rápido el día anterior. La victoria de la final quedó en manos del italiano de la academia Alpine, Gabriele Minì, en una jornada donde la lluvia condicionó cada decisión técnica desde el muro de boxes. El segundo y tercer puesto fueron para el sueco Dino Beganovic y el brasilero Rafael Câmara, respectivamente.