Boca había hecho un primer tiempo casi perfecto en Rosario. El equipo de Rodolfo "Vasco" Arruabarrena manejó los tiempos del partido, fue superior a Newell's y se fue al descanso en ventaja gracias a un golazo del Ruso Ascacíbar. Además, generó las situaciones más claras y parecía tener el control del encuentro por la tercera fecha del Torneo Clausura.
Pero en el complemento todo cambió. La reacción del conjunto leproso, sumada a dos desconcentraciones defensivas, modificó por completo el desarrollo del partido. En apenas 14 minutos, Newell's encontró los espacios, aprovechó sus oportunidades y dio vuelta el marcador para pasar a ganar en su casa.
El golpe generó la lógica molestia de Arruabarrena, que vio cómo su equipo pasó de ser protagonista y tener el partido bajo control a quedar condicionado por errores propios. La falta de respuestas tras la remontada del rival fue el motivo principal del fastidio del entrenador xeneize.