El camino de Boca en la Copa Libertadores se empantanó más de lo imaginado tras un arranque auspicioso. Aunque en el sorteo ya se anticipaba como el "grupo de la muerte" y los pronósticos hacían prever que no sería una batalla sencilla para los de Claudio Úbeda, las últimas derrotas consecutivas lo dejaron en una situación sin margen de error para encarar las dos fechas finales. La primera prueba de fuego será Cruzeiro, este martes: ¿qué necesita?


