El Comité de Seguridad en el Fútbol prohibió el uso de papelitos en los estadios de la Ciudad de Buenos Aires. La medida, de aplicación inmediata, surge tras un principio de incendio registrado en una platea del Monumental durante el último Superclásico. El organismo considera que estos materiales representan un riesgo concreto de ignición.
La decisión se tomó este miércoles durante una reunión del Comité, donde todas las partes aprobaron la restricción con carácter preventivo y de aplicación inmediata. La prohibición alcanza a las tribunas, plateas y cualquier sector destinado al público asistente en todos los estadios de fútbol ubicados dentro de los límites de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).
El incidente en el Superclásico que motivó la prohibición inmediata
El detonante de esta normativa fue lo ocurrido el pasado domingo en el Estadio Monumental durante el recibimiento de River Plate frente a Boca Juniors. En medio del festejo, que incluyó el despliegue de 52 toneladas de papel picado, una butaca de la Tribuna Centenario Alta sufrió un principio de incendio tras prenderse fuego por los elementos lanzados. Aunque el fuego fue sofocado con celeridad por el personal del club, el hecho alertó sobre el riesgo sistémico de estos materiales.
En la comunicación oficial enviada a los clubes, el Comité explicó que, aun contando con protocolos de contingencia y recursos adecuados para su implementación, la incidencia evidenció el potencial riesgo de ignición. La evaluación integral de seguridad determinó que estos elementos, en contextos de alta concentración de público, representan una amenaza que no puede ser gestionada con prevención operativa básica. Por estrictas razones de seguridad, se ha determinado eliminar su uso de las canchas porteñas.
De ahora en adelante, no se otorgarán autorizaciones para acciones de festejo que contemplen la utilización de papelitos cortados en ningún sector del estadio. Esta medida modifica sustancialmente la estética de los recibimientos en el fútbol local, eliminando una tradición visual que solía ser el sello de los partidos clásicos. Los organismos de seguridad enfatizaron que la prioridad es la integridad física de los asistentes, prohibiendo su uso de forma permanente e inmediata.