El Mundial 2026 completó su cuadro de 48 selecciones tras la victoria de Irak por 2 a 1 sobre Bolivia en el repechaje intercontinental. En un duelo dramático disputado en Monterrey, el equipo asiático aseguró el último boleto disponible y regresará a la máxima cita futbolística después de cuatro décadas de ausencia.
El encuentro comenzó con una intensidad propia de una final. Apenas a los 10 minutos, Ali Al-Hamadi conectó un cabezazo certero tras un córner para adelantar a los iraquíes. Bolivia, dirigida por Óscar Villegas, no se entregó y buscó el empate con más empuje que claridad, lográndolo a los 38 minutos gracias a una aparición de Moisés Paniagua tras un remate defectuoso de Ramiro Vaca.
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El regreso de los Leones de Mesopotamia tras 40 años
La paridad se rompió definitivamente en el complemento. A los 52 minutos, Aymen Hussein aprovechó un centro preciso de Marko Farji para anticipar a la defensa boliviana y marcar el 2 a 1 definitivo. A pesar de los intentos desesperados de la selección sudamericana y de los nueve minutos de tiempo adicionado, la solidez del arquero Ahmed Basil fue suficiente para sellar la clasificación asiática.
Esta clasificación tiene un sabor especial para Irak, ya que marca su retorno a una Copa del Mundo tras su única participación en México 1986. Curiosamente, el equipo logra volver a la élite del fútbol mundial precisamente en el mismo país donde debutó hace exactamente cuatro décadas. Bajo la conducción técnica del australiano Graham Arnold, los iraquíes demostraron una madurez táctica superior a la de su rival sudamericano en los momentos clave del juego.
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El camino no será sencillo para el último pasajero del torneo. Irak se sumará al Grupo I, considerado por muchos especialistas como el "grupo de la muerte", donde deberá enfrentar a la poderosa Francia, a la Senegal de las estrellas africanas y a la Noruega liderada por Erling Haaland. Es un desafío mayúsculo para una selección que, en su historia previa, nunca pudo sumar puntos en una cita mundialista.
Para Bolivia, el resultado es un golpe durísimo a la ilusión. La posibilidad de regresar a un Mundial tras su participación en Estados Unidos 1994 se esfumó en suelo mexicano, dejando a la Conmebol con un representante menos de lo proyectado. El recambio generacional liderado por Miguel Terceros y Moisés Paniagua mostró chispazos de talento, pero los errores defensivos en jugadas de pelota parada terminaron por sentenciar su eliminación definitiva.