La Selección de Canadá vivió una jornada inolvidable en el Mundial 2026. Con una actuación contundente y sin fisuras, derrotó 6 a 0 a Qatar por la segunda fecha del Grupo B y consiguió la primera victoria de su historia en una Copa del Mundo.
Los dirigidos por Jesse Marsch aprovecharon las expulsiones del rival y protagonizaron una de las goleadas más sólidas de la Copa del Mundo.
La Selección de Canadá vivió una jornada inolvidable en el Mundial 2026. Con una actuación contundente y sin fisuras, derrotó 6 a 0 a Qatar por la segunda fecha del Grupo B y consiguió la primera victoria de su historia en una Copa del Mundo.
El conjunto dirigido por Jesse Marsch fue ampliamente superior desde el comienzo y transformó esa diferencia futbolística en una goleada que lo posiciona como uno de los protagonistas de su zona.
El gran nombre de la noche fue Jonathan David, autor de tres goles que coronaron una actuación sobresaliente. El delantero apareció en momentos clave del encuentro y selló su triplete con conquistas a los 29, 45 y 92 minutos.
La cuenta se había abierto previamente gracias a Cyle Larin, que aprovechó una acción originada en un tiro de esquina para marcar el primer tanto de la tarde. Más adelante también se sumaron al marcador Nathan Saliba, Jacob Shaffelburg y un gol en contra de Mohamed Mannai, que terminaron de completar una diferencia abrumadora.
Si bien Canadá ya dominaba el partido, Qatar sufrió dos expulsiones que terminaron condicionando definitivamente sus posibilidades.
La primera llegó durante la etapa inicial, cuando el árbitro revisó una acción mediante el VAR y modificó una tarjeta amarilla por una roja directa para Homam Ahmed, tras una infracción sobre Tajon Buchanan.
El panorama catarí empeoró apenas comenzado el segundo tiempo. Assim Madibo vio la tarjeta roja luego de una dura entrada sobre Ismaël Koné, quien debió abandonar el campo por lesión. Su reemplazante fue Nathan Saliba, que más tarde se anotó entre los goleadores de la jornada.
Con dos futbolistas menos, Qatar quedó expuesto frente a un rival que no disminuyó la intensidad en ningún momento.
Más allá de la ventaja numérica, Canadá mostró una propuesta ofensiva agresiva y una presión constante que impidió cualquier reacción de su adversario.
Los norteamericanos generaron situaciones de peligro durante todo el encuentro y dominaron las estadísticas de remates, posesión y pelotas detenidas. En la conducción del juego volvió a destacarse Stephen Eustaquio, mientras que Jacob Shaffelburg necesitó apenas unos minutos en cancha para dejar su huella en el marcador.
La diferencia final reflejó con claridad lo ocurrido sobre el césped y dejó en evidencia el gran momento que atraviesa el seleccionado canadiense.
Además de representar la primera victoria mundialista de Canadá, el resultado fortalece seriamente sus aspiraciones de avanzar a la fase eliminatoria.
La selección norteamericana no solo sumó tres puntos fundamentales, sino que también envió un mensaje al resto de los equipos del Grupo B con una actuación convincente en todas las líneas.
Con figuras en alto nivel y una identidad de juego cada vez más definida, Canadá dio un paso importante en su objetivo de convertirse en una de las sorpresas del Mundial 2026.