Marcos Rojo vivió una noche para el olvido en el Cilindro de Avellaneda durante la derrota de Racing ante River por 2-0. El capitán de la Academia fue el protagonista absoluto del clásico por una cadena de errores que incluyó un blooper defensivo, una amonestación por insultar al árbitro y una expulsión directa por una agresión física innecesaria.
La debacle del experimentado zaguero comenzó a los 33 minutos del primer tiempo. Un pelotazo largo de Marcos Acuña parecía controlado, pero Rojo falló en el cálculo y le pifió a la pelota de manera grosera. Esta maniobra permitió que Facundo Colidio corriera solo hacia el arco para marcar el primer tanto del encuentro, registrando su gol número 29 con la banda roja.
Al finalizar la primera etapa, el clima de tensión se trasladó al árbitro Sebastián Zunino. Aunque la transmisión oficial no lo mostró inicialmente, una cámara de campo captó el momento exacto en que Rojo se acercó al juez para insultarlo duramente con la frase: "Chupa ver**". Por esta reacción, el defensor recibió una tarjeta amarilla antes de ingresar al vestuario, dejando al equipo condicionado para el complemento.
La agresión a Martínez Quarta y el repudio de la tribuna
A pesar de estar amonestado, el segundo tiempo trajo el golpe final para el defensor central. En una jugada de pelota parada, Rojo le propinó un fuerte golpe en la nuca a Lucas Martínez Quarta mientras este se encontraba de espaldas. La agresión fue detectada por el VAR, lo que obligó a Zunino a revisar la jugada en la pantalla y mostrarle la tarjeta roja directa.
La salida de la cancha marcó un punto de quiebre en su relación con el club. Mientras caminaba hacia los vestuarios, los hinchas de Racing se expresaron con una potente silbatina contra el exjugador de Boca Juniors. El malestar de la parcialidad local fue evidente, considerando que el jugador acumula más polémicas que aciertos deportivos desde su incorporación a la Academia.
A pesar de que el capitán Santiago Sosa intentó interceder ante el árbitro asegurando que Rojo le "habló bien" y que no hubo insulto, las cámaras desmintieron su defensa. Con esta caída, Racing quedó fuera de los puestos de playoffs a falta de solo tres jornadas para el final de la fase regular, sumando una crisis interna por la conducta de su referente defensivo.