Sencillo y lejos del estereotipo del piloto inaccesible, Bernardo Llaver abre las puertas de su vida en un momento clave de su carrera, mientras se prepara para intentar su desembarco en el Turismo Carretera. Entre asados con amigos, días tranquilos y una cocina basada en salud y hábitos simples, el mendocino comparte qué lo mueve y cómo baja las revoluciones.
-Cuando no estás arriba de un auto de carrera, ¿quién sos?
-Un tipo que es muy amigo de sus amigos.
-¿Tenés algún ritual personal antes de empezar el día?
-No tengo alguno. Además, me gusta levantarme temprano para disfrutar y aprovechar el día. Los días de semana me acuesto temprano y me levantó igual. Puedo decir que duermo mucho, pero es porque me acuesto muy temprano.
Bernardo Llaver
Bernardo Llaver, junto a su hermana Valentina y sus papás, Roberto y Cecilia, en un reciente festejo familiar.
-Hablando de cocina, ¿cuál es el plato que te sale siempre bien?
-Me encanta hacer asados. Es algo que siempre disfruté y que me conecta en reuniones con amigos y la familia. En mi día a día, como vivo solo, trato de cocinar al menos una vez al día. Normalmente hago carne, pollo o pescado a la plancha. Me gusta comer sano durante la semana, cuidándome un poco, aunque los fines de semana los eventos de asado o algún encuentro social suelen romper un poco la rutina. Cocinar es algo que disfruto, no por obligación, sino por el hecho de compartirlo con otros cuando se puede.
-¿Qué podemos encontrar ahora mismo en tu heladera?
- (Risas) No soy de tenerla llena. Ahora mismo tengo dos maples de huevos, un par de botellas de agua, jamón, queso y algo de pollo que preparé al mediodía. Vivo solo, así que muchas veces es más fácil comprar comida lista que cocinar para uno solo. Pero siempre trato de tener algo saludable y básico para los días en los que sí cocino.
Bernardo Llaver
Berni Llaver (izquierda) ha tenido un 2025 plagado de éxitos y podría dar el salto al Turismo Carretera.
Gentileza
-¿Sos lector? ¿Algún libro que te haya marcado o que puedas recomendar?
-Antes leía bastante, me gustaba. Pero hace tiempo que no lo hago. Con el teléfono, las plataformas de series y películas, terminé dejándolo de lado. La verdad es que siento que debería retomar la lectura, pero ahora es difícil encontrar el tiempo o la concentración.
-¿Qué series o películas te gustan?
-Me gustan las series cortas y las buenas películas. Mis favoritas son Breaking Bad y su precuela, Better Call Saul. Son series que disfruto mucho, aunque las largas se me hacen pesadas, porque muchas veces las pongo por la noche y termino quedándome dormido. Por eso, prefiero cosas más cortas que pueda ver en segmentos. La única larga, Breaking Bad.
Bernardo Llaver
Bernardo Llaver en San Martín.
Ramiro Gómez / Los Andes
-¿Y sobre redes sociales?
-Tengo Twitter para informarme y también Instagram, pero no soy muy activo ni me gusta mostrar mi vida privada. Prefiero mirar, que estar publicando todo el tiempo. Antes tenía community manager cuando corría en Chevrolet y Honda, pero ahora manejo mis redes solo. Por eso es tan malo, ¿no? (Risas)
-¿Tenés algún placer culposo?
-Sí, los asados con amigos y las partidas de truco. Son momentos que me ayudan a desconectar, a relajarme y disfrutar del tiempo con la gente que quiero. En cuanto a bebidas, me gusta el vino y el fernet. La cerveza la tomo solo en situaciones sociales, pero no suelo comprarla para mí.
-¿Cómo sería una cena romántica para vos?
-Antes cocinaba, pero después de algunas experiencias me acostumbré a pedir comida. Sobre todo ahora que vivo en el centro de Mendoza, donde es más fácil acceder a delivery. Antes, en San Martín, era más complicado y tenía que arreglármelas. Así que hoy en día prefiero disfrutar de la compañía y no preocuparme demasiado por la cocina.
-¿Cómo sería un día libre perfecto en Mendoza?
-Me gusta dirigir un equipo de fútbol los sábados, cuando no corro. Después, hacer un asado con amigos y pasar el día tranquilo. No soy de la noche; tipo 10 u 11 ya estoy en casa. No me gusta ir a bailar. Ya lo hice de chico. Prefiero disfrutar de las actividades durante el día y compartir tiempo con amigos o familiares.
Bernardo Llaver I
Llaver destaca el disfrutar con familiares y amigos su gran pasión cuando tiene momentos libres.
-¿Y cuál es tu filosofía futbolera?
-Me gusta un fútbol ofensivo, aunque en estas ligas es más importante mantener un equipo bien organizado. Soy exigente y me gusta que el equipo meta, como yo hacía cuando jugaba. Tengo días más tranquilos y días más intensos, pero siempre busco que el equipo se comprometa.
-Me da un poco de miedo el mar, sobre todo nadar y no ver el fondo, y las alturas, aunque no es algo que me paralice. No le tengo miedo a la velocidad; siempre ha sido algo que manejo de manera natural.
-Pero en algún momento tuviste que superarlo...
-Ese miedo existe siempre. Es lo que te hace que vos dobles en una curva, que no llegues a fondo a esa instancia. Todos los pilotos le tenemos miedo a la velocidad. Ese límite es la supervivencia. Si no, chocarían todos en la primera curva. El miedo siempre existe; lo que pasa es que te acostumbras.
-Cuando estás muy cargado mentalmente, ¿cómo bajás las revoluciones?
-He hecho muchos años de psicología y he aprendido a canalizar mis emociones. Lo que más me ayuda es compartir un asado con amigos o jugar al truco. Son momentos que me permiten desconectar de la presión diaria y recargarme emocionalmente.
Bernardo Llaver
Arriba del auto, Bernardo Llaver se siente en su "verdadero" espacio, ese donde alcanza velocidades increíbles.
Gentileza
-Si no hubieras sido piloto, ¿qué estarías haciendo?
-Probablemente trabajando en la agencia (es dueño de una concesionaria junto a su padre, Roberto). Siempre me gustaron los autos y todo lo vinculado al automovilismo, así que de alguna manera seguiría en ese entorno.
-¿Qué te enseñaron los viajes? ¿Algún lugar que te haya marcado?
R: He viajado mucho por Argentina y a algunos lugares turísticos afuera, como Brasil o el Caribe. Me gustaría conocer Europa; creo que sería un viaje que me abriría la cabeza. Prefiero la playa por el ambiente, aunque disfruto la montaña cuando hay oportunidad.
El orden y una confesión
-¿Sos ordenado o convivís con el caos?
-La realidad es que no soy un quilombo y tampoco soy obsesivo. Pero si, me gusta tener todo ordenado, los platos lavados… Para ser hombre y vivir solo, bastante bien. Conozco gente que es obsesiva; Julián Santero es obsesivo (Risas).
-¿Qué música escuchás?
-Escucho un poco de todo, según el momento y el humor. He pasado por épocas de rock, cuarteto, y de todo un poco. No tengo un estilo: disfruto la música como compañía más que como un interés particular.
Bernardo Llaver
"El automovilismo exige aprendizaje constante; si alguien se cierra a eso, nunca alcanzará un nivel top", suele repetir Bernardo sobre su carrera.
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-¿Qué cosas te sacan de quicio en la vida cotidiana?
-La injusticia y que la gente no haga nada cuando sabe que algo está mal o perjudica a otros. Eso me molesta mucho y me genera impotencia.
-¿Qué aprendiste de vos mismo en los últimos años?
-Aprendí a manejar mejor mis emociones, tanto en los momentos buenos como en los malos. He trabajado en mantener un equilibrio que me permita disfrutar los logros sin euforia excesiva y afrontar las derrotas con serenidad. La vida, al igual que el automovilismo, es cuestión de equilibrio y paciencia.
-¿Cuándo fue la última vez que te emocionaste?
-Me parece que la primera carrera de este año, cuando hice la pole en Neuquén. Me emocioné porque el año pasado había sido un desastre. Lo primero que le pasa a un deportista cuando no salen las cosas es culparse. Más a mi edad, cuando no sabes en qué momento empieza el declive. Y después cuando gané en San Juan, este año. Estuvo muy buena porque había un montón de gente conocida en el podio y verlos fue emocionante.
-¿Cómo te reconstruís después de un mal año o de una pausa en la carrera?
-Es un proceso que pasa solo con el tiempo y la paciencia. Hay que adaptarse de nuevo al ritmo de los fines de semana, a los entrenamientos y a la velocidad del auto. La experiencia te enseña a no dejarte llevar por los resultados de un solo entrenamiento o carrera, sino a enfocarte en el largo plazo y en mejorar constantemente.
Su deseo: el salto al Turismo Carretera
-¿Qué te sigue sorprendiendo o desafiando del automovilismo?
-Todo. Cada fin de semana aprendo algo nuevo. Incluso después de tantos años sigo descubriendo detalles que marcan la diferencia. El automovilismo exige aprendizaje constante; si alguien se cierra a eso, nunca alcanzará un nivel top. Siempre hay algo que mejorar, y eso me sigue sorprendiendo después de 17 años de carrera.
-¿Cómo calificarías tu paso por el TC2000?
-Es la categoría donde comenzó todo para mí. Tuve años buenos y años malos, pero desde que volví en 2016, después de pasar por el TC Pista, los resultados fueron muy buenos. Gané varias carreras por año y peleé campeonatos. Aunque no pude ser campeón, estoy satisfecho con lo logrado, porque el rendimiento depende de muchas variables que uno no siempre controla.
Bernardo Llaver
Bernardo Llaver busca la oportunidad de subirse al Turismo Carretera y trabaja con su padre en la iniciativa.
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-¿Cuántos triunfos tenés en el TC2000?
-Me la sé porque el otro día me preguntaron y lo busqué. Gané 18 carreras en total. Cada una tiene su historia, sus desafíos y su emoción particular, y siempre me siento orgulloso.
-Se habla de tu posible salto al Turismo Carretera. ¿Qué tan real ves esa posibilidad?
-Es un paso grande, y salir de la zona de confort da un poco de miedo. Pero creo que tengo que intentarlo. Estamos evaluando la posibilidad junto con mi papá y viendo cómo encararíamos la adaptación. Es difícil y costoso, pero la motivación está.
-¿Qué te atrae del TC y sentís que tu estilo encaja bien ahí?
-Es la categoría más grande y visible; cualquier piloto quiere estar ahí. Mi estilo puede encajar, aunque necesitaré un periodo de adaptación. Tengo confianza en que puedo acortar ese tiempo y rendir de manera eficiente, aunque no será fácil.