PSG se consagró campeón de la UEFA Champions League por segunda vez en su historia, luego de vencer a Arsenal en los penales tras 120 minutos deslucidos donde igualaron 1 a 1. El partido se jugó en el Puskás Arena de Hungría, que lució repleto.
El elenco de París superó a Arsenal en los penales después de igualar 1 a 1 en los 120 minutos. Así, sostiene el cetro de mejor equipo del fútbol europeo.
PSG se consagró campeón de la UEFA Champions League por segunda vez en su historia, luego de vencer a Arsenal en los penales tras 120 minutos deslucidos donde igualaron 1 a 1. El partido se jugó en el Puskás Arena de Hungría, que lució repleto.
El elenco parisino fue el claro dominador del balón. Lo tuvo durante todo el primer tiempo, casi siempre jugando en campo contrario. Buscó darle profundidad y anchura con Neves, Vitinha y Ruiz siempre dispuestos a reunirse, más la velocidad de Kvaratskhelia, Dembélé y Doué para finalizar.
Sin embargo, no pudo encontrarle la vuelta para vulnerar el entramado defensivo de Arsenal, que se mostró muy sólido para contener cada embate rival. Ese plan de partido que traía en la previa se vio favorecido por la única situación clara de toda la primera mitad.
Ocurrió a los 5’, cuando Marquinhos intentó despejar, la pelota pegó en Trossard y le cayó a Kai Havertz, que atravesó todo el campo contrario a pura velocidad y sin marcas hasta llegar a enfrentar al arquero Safonov, al cual superó con un remate potente.
A partir del 1 a 0, Arsenal profundizó la tarea defensiva y le cerró todos los caminos al PSG, que no pudo encontrarle la vuelta salvo por dos disparos sin peligro de Fabián Ruiz.
El comienzo del complemento tuvo el mismo desarrollo que la etapa anterior. El elenco inglés bien plantado en su campo, y el París Saint Germain sin poder quebrar esa resistencia.
Pero cuando todo se hacía repetitivo y aburrido, apareció Kvaratskhelia para filtrarse en el área y provocar la infantil infracción de Mosquera. Dembélé fue el encargado de cambiarlo por gol, rompiendo con la excelente tarea Gunner.
Arsenal intentó salir a buscar el segundo gol y empezó a dejar más espacios en su propio campo que PSG trató de explotar con la velocidad de sus extremos. Las más clara fueron una escapada individual de Kvaratskhelia que reventó el palo, y otras dos de Barcola. Sobre el cierre Vitinha tuvo la suya, con un remate que salió apenas desviado.
Así se fueron al alargue, donde a pesar del cansancio París se mostró con más intensiones de buscar el arco contrario. Sin embargo, siguió careciendo de ideas para lastimar y tuvo que esperar a la tanda de penales para abrochar el bicampeonato.
Tras una final sin demasiado brillo pero muy desgastante, PSG logró quedarse con la segunda Champions League de su historia. Se trata de un título muy merecido para un equipo que hace rato es el mejor de Europa.