Franco Colapinto cerró la primera mitad de la temporada 2026 con un decimoquinto puesto en el Gran Premio de Hungría que expuso la crisis técnica de Alpine. El piloto argentino cruzó la meta lejos de los puntos, acusando una alarmante falta de adherencia en un monoplaza que perdió terreno decisivo frente a sus competidores directos.
La carrera en el Hungaroring, dominada por Lando Norris, marcó un punto de inflexión negativo para el equipo francés. Alpine, que había logrado posicionarse como la quinta fuerza del campeonato durante buena parte del año, se vio superada en pista no solo por los Racing Bulls, sino también por los monoplazas de Audi y la renovada versión de Aston Martin.
Franco Colapinto en el Hungaroring.
La pérdida de adherencia y el desconcierto en el box de Enstone
Colapinto manifestó una profunda inquietud por el comportamiento del coche durante todo el domingo: "No tenía ritmo, no sé si en eso se rompió algo, muy raro, porque iba muy, muy despacio y con el balance que me estaba costando mucho", admitió el pilarense tras bajarse del vehículo. Su análisis técnico describió un auto que no lograba sostenerse sobre el asfalto.
El problema persistió independientemente del compuesto de neumáticos utilizado. Según el argentino, el monoplaza se pasaba la mayor parte del tiempo “patinando mucho, deslizando atrás y adelante”. Incluso al colocar juegos de gomas nuevas durante las paradas en boxes, el agarre necesario para atacar las curvas de Hungría nunca apareció, dejando al piloto sin herramientas para remontar posiciones.
Pierre Gasly coincidió con el diagnóstico de su compañero de equipo. El francés, que se mantiene décimo en el campeonato de pilotos con 42 puntos, fue tajante sobre el estado actual del proyecto técnico: "Desafortunadamente, no somos lo suficientemente rápidos, esa es la realidad del momento". Gasly añadió que el coche es "muy inconsistente con el viento" y que no responde a las modificaciones de configuración que intentan implementar los ingenieros.
Con el inicio del receso veraniego, la fábrica de Enstone dispone de un mes para procesar los datos de esta caída de rendimiento. La competición se reanudará a finales de agosto en el circuito de Zandvoort para el Gran Premio de los Países Bajos. Hasta entonces, el equipo deberá descifrar por qué un auto que peleaba en la parte alta de la zona media descendió hasta los puestos de retaguardia del clasificador.