La imagen de Alex Arce retirándose entre lágrimas y con el rostro cubierto por su camiseta fue la que terminó marcando la noche en el Bautista Gargantini, más allá del gran triunfo de Independiente Rivadavia por 2 a 1 sobre Huracán.
Tras marcar un golazo, el delantero de Independiente Rivadavia abandonó el campo entre lágrimas y despertó todo tipo de rumores. Fue sometido a estudios médicos y el club llevó tranquilidad: "Hay goleador para rato".
La imagen de Alex Arce retirándose entre lágrimas y con el rostro cubierto por su camiseta fue la que terminó marcando la noche en el Bautista Gargantini, más allá del gran triunfo de Independiente Rivadavia por 2 a 1 sobre Huracán.
El histórico goleador de la Lepra generó una enorme preocupación entre los hinchas y también entre sus propios compañeros. Apenas finalizado el encuentro comenzaron a multiplicarse las especulaciones: muchos interpretaron que el delantero paraguayo se despedía del club, en medio de los rumores sobre posibles ofertas para continuar su carrera en el exterior.
Durante el segundo tiempo, Arce sufrió un fuerte choque de cabezas con un futbolista de Huracán. Si bien recibió atención médica y decidió continuar en el partido, el impacto obligó a que, una vez finalizado el encuentro, fuera evaluado por el cuerpo médico de Independiente Rivadavia.
Acompañado por su esposa y su hijo, el delantero permaneció varios minutos en el estadio antes de ser trasladado a una clínica, donde se le realizaron estudios por precaución. Los resultados llevaron tranquilidad: el goleador se encuentra en buen estado de salud y no presentó lesiones.
La propia institución fue la encargada de despejar cualquier duda. A través de sus redes sociales publicó una fotografía de Arce desde la habitación de la clínica, levantando el pulgar, junto a un mensaje que rápidamente tranquilizó a todo el pueblo azul: "Hay goleador para rato".
Consultado sobre la escena que preocupó a todos, Matías Fernández también llevó calma. "Me parece que fue por el golpe que sufrió", explicó el mediocampista una vez concluido el partido.
Más allá del susto, Arce volvió a ser determinante dentro de la cancha. En su regreso a Independiente Rivadavia tras disputar el Mundial 2026 con la Selección de Paraguay, abrió el marcador a los 22 minutos del primer tiempo con una brillante definición de media tijera, luego de un preciso centro de Matías Fernández. Con ese tanto alcanzó los 12 goles en 19 partidos desde su vuelta al club y volvió a confirmar que es la gran referencia ofensiva del equipo de Alfredo Berti.
La noche que había comenzado con un golazo y la ovación de todo el Bautista Gargantini terminó con una imagen que preocupó a los hinchas de Independiente Rivadavia. Sin embargo, el susto quedó atrás: los estudios descartaron lesiones y el club llevó tranquilidad con un mensaje que fue celebrado por todo el mundo azul. Alex Arce está bien, habrá goleador para rato y la Lepra podrá seguir disfrutando de su máximo referente ofensivo en la pelea por sus grandes objetivos.